En un trágico suceso que ha sacudido a la comunidad de Bucaramanga, Santander, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación está llevando a cabo una investigación sobre el homicidio de un joven de 17 años, ocurrido en el sur de la ciudad. Este lamentable incidente tuvo lugar el sábado 3 de agosto, a eso de las 8 de la noche, en la calle 107 con carrera 15C del barrio Toledo Plata.
Según las primeras indagaciones de las autoridades, dos individuos llegaron en una motocicleta Yamaha BWS al lugar de los hechos, donde buscaban al menor para reclamarle por el presunto hurto de una gorra. En medio de la confrontación, uno de los agresores sacó un arma de fuego y le disparó al joven en un hombro. Tras el ataque, los responsables huyeron rápidamente de la escena, dejando al adolescente gravemente herido.
Los vecinos y testigos del barrio Toledo Plata auxiliaron al joven y lo trasladaron de urgencia a un centro médico cercano. A pesar de los esfuerzos de los profesionales, la víctima falleció poco después. El trágico desenlace ha generado conmoción y un profundo dolor entre familiares y amigos del joven.
El CTI ha iniciado una exhaustiva recolección de evidencias en la escena del crimen, incluyendo testimonios de testigos que podrían ser clave para la identificación de los agresores. Las autoridades han manifestado su compromiso de esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia lo más pronto posible. Lea aquí: Hombre asesinado en Villa Rosita era investigado por acceso carnal violento
En las redes sociales, familiares del joven fallecido expresaron su dolor y exigieron justicia. Un mensaje compartido por uno de sus seres queridos decía: “Dios tenga en su gloria a mi ‘Ñoñito’, te faltaba mucho por vivir. Siempre vas a estar en nuestros corazones y te vamos a quedar mucho. Descanse en paz, negro”.

El joven, conocido por su pasión por el fútbol y su ferviente apoyo al Atlético Bucaramanga, dejó un vacío inmenso entre quienes lo conocieron. Su cuerpo permanece en la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, ubicada en el barrio Campo Hermoso de Bucaramanga, mientras autoridades realizan los procedimientos legales correspondientes.
La comunidad espera que se haga justicia pronto y que se tomen medidas para prevenir que hechos violentos como este se repitan en la ciudad. Las autoridades han instado a cualquier persona con información relevante sobre el caso a que se acerque a las autoridades y contribuya con la investigación. Lea también: Harold Polo, el vigilante que mataron a golpes para robarle su arma en Barú

