Los sicarios no descansan y, al parecer, se mueven por Cartagena y sus alrededores sin ninguna preocupación. El lunes 5 de agosto se trasladaron al corregimiento de Pasacaballos.
Lo que se sabe hasta ahora es que Carlos Andrés Berrío, de 31 años, se encontraba en un establecimiento público y, al salir, fue interceptado por sujetos en moto que le dispararon. Lea: A Jennifer Diosa la mataron a cuchilladas en su casa: cayó su pareja
Tres balazos se alojaron en su cuerpo y ‘Chucho’, como le decían de cariño, murió en el sitio y ante la mirada de varios amigos y vecinos.
De los sicarios no hay detalles, pero la Policía Metropolitana dice que investiga y realiza entrevistas a testigos para dar con ellos. Revisarán cámaras de seguridad del sector.

Sobre Carlos Andrés se conoció que trabajaba en una empresa cercana al Canal del Dique, en el área de metalmecánica, y tenía cuatro hijos.
Por redes sociales han expresado dolor por su muerte y afirman que era un gran amigo. Unas horas antes de ser asesinado, el hombre publicó en su Facebook un video donde se apreciaba un equipo de sonido o picó con su apodo ‘Chucho’, acompañado de una frase.
Cabe destacar, que en la noche del pasado lunes Mauro Enrique Barón López, de 34 años, fue asesinado por sicarios en el sector Navas Meisel de San Pedro Mártir.
El ataque fue indiscriminado, letal y a quemarropa. Testigos aseguran que habría sido perpetrado con un arma de fuego de largo alcance, al parecer, Mini Uzi.

Lo que si está claramente confirmado por la Policía Metropolitana que el atentado sucedió exactamente a las 8:50 de la noche y dejó a otro hombre lesionado. Residentes de la zona aseguran que el herido, de quien dicen seria un profesor, recibió varios balazos y recibe atención un centro asistencial de la ciudad.
Una de las versiones que se ha conocido en torno a este hecho de sangre deja entrever que Mauro departía con amigos frente a un inmueble, a dos cuadras de su casa, cuando aparecieron los dos sicarios en moto y uno de ellos, el parrillero, le disparó a su víctima sin mediar palabras y sin bajarse del vehículo.

