El intendente Jhon Anderzon Orobio Perea, de 30 años, fue asesinado en la noche del miércoles por sujetos en moto, mientras se encontraba jugando cartas con un grupo de amigos en el barrio El Vallado, en la ciudad de Cali.
Jhon era intendente activo de la Policía Metropolitana de Cali, oriundo de Buenaventura. Se supo que en el momento del sicariato, el uniformado ya no estaba de turno por lo que se encontraba con unos amigos jugando cartas en vía pública.
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El intendente Orobio Perea fue llevado a un centro de salud pero ya no tenía signos vitales, según contaron los médicos tratantes. La víctima se desempeñaba como comandante de guardia en la Estación de Policía El Diamante y no descartan que su crimen se deba a sus labores diarias.
La policía ha desplegado un operativo para capturar a los responsables de este violento ataque, que enluta a la institución y enciende las alarmas por la violencia en la ciudad. Lea: Camioneta arrolló y mató a ‘Rafa Chocolate’, en los Montes de María
Una cámara de seguridad grabo el instante en que la víctima estaba jugando con los amigos, en un andén y frente a un establecimiento comercial. Unas cuatro personas lo acompañaban. No hay heridos.
Sicariato en Colombia
El sicariato se refiere a la práctica de contratar a un sicario, es decir, a una persona que comete asesinatos por encargo. Este fenómeno suele estar asociado a disputas entre organizaciones criminales.
Las raíces del sicariato en Colombia están relacionadas con el narcotráfico, donde el control de rutas y territorios puede llevar a enfrentamientos violentos. Además, la falta de oportunidades y la pobreza en ciertas regiones contribuyen a que jóvenes se involucren en estas actividades.
El sicariato no solo afecta a las víctimas directas, sino que también genera un clima de miedo en las comunidades. Las familias de las víctimas a menudo sufren las consecuencias, tanto emocionales como económicas.