Andrés Felipe Berdugo De La Cruz, Edwin Horacio Pérez Plata, Felipe Andrés De Las Salas y Víctor Danilo Olivera Ortiz eran amigos y les gustaba compartir juntos con licor y vallenato. En esas estaban en la noche del viernes 22 de noviembre, en una calle del barrio El Carmen, en Barranquilla, cuando sicarios llegaron hasta donde se encontraban y dispararon. Lea: Recompensa de $20 millones por autores de masacre en Barranquilla
Esos cuatro amigos murieron a causa de las balas y dos más que estaban en el sitio resultaron heridos y ahora se encuentran en centros médicos. Medios de esa ciudad informaron que, tras investigaciones, se supo que tres las víctimas laboraban en un taller de electrónica. También se conoció que las demás eran comerciantes. Otra información que se supo es que solo dos de los asesinados vivían en El Carmen.

Las víctimas que laboraban en el taller de electrónica eran Andrés Felipe, Edwin Horacio y Jean Carlos Philips Celis, este último se encuentra herido. Edwin Horacio era comerciante, estaba casado y residía en el barrio Chiquinquirá. También se supo que entre los asesinados y heridos solamente uno tenia anotaciones judiciales por hurto, en 2013. Lea: Video: así celebraban víctimas de masacre en Barranquilla
Murió mientras escapaba
Las autoridades lograron determinar que, tras el brutal ataque a bala, Felipe Andrés decidió encender el carro donde tenían el equipo de sonido encendido y escapar. Le habían propinado un balazo en la cadera y otro en el abdomen.
En medio de la confusión, las balas y el miedo, el hombre terminó chocando con la reja de una vivienda ubicada a la vuelta de la esquina y falleció. El vehículo quedó en la terraza del inmueble donde chocó la víctima y hoy es custodiado por la Policía.

Cabe mencionar que las víctimas se encontraban departiendo, felices y tranquilos en el sitio cuando ocurrió la masacre. Hay videos grabados con celulares donde los hoy occisos cantaban a todo pulmón vallenatos de Diomedes Díaz y Rafa Pérez.
La Policía Metropolitana de Barranquilla está ofreciendo una recompensa de hasta 20 millones de pesos por los responsables.

