Ewuars Rincón ya está con su familia, en Santa Rosa del Sur, sur de Bolívar, y para ellos y quienes conocen su historia, consideran que se trata de un milagro de Navidad.
El hombre, de 30 años, desapareció el pasado jueves 12 de diciembre, con su amigo Carlos Andrés Estupiñán López, de 29, cuando se dirigían vía terrestre a la zona conocida como El Catatumbo, ubicada entre Norte de Santander y la frontera con Venezuela.
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Horas después, Carlos fue hallado muerto a balazos y en una solitaria trocha en zona rural de Ocaña (Norte de Santander), pero de Ewuars no se tenía razón ni contacto alguno.
De inmediato, sus allegados, parientes y la comunidad santarrosera en general comenzó a publicar su foto en redes sociales y pedir a los grupos criminales que operan en la zona que le respetaran la vida. Esperaban lo peor, pero en el fin de semana, las oraciones en medio del llanto fueron escuchadas y Rincón apareció con vida.
Este medio conoció, gracias a portales de noticias de Santander, que Ewuars fue encontrado con varios impactos de bala en su cuerpo, pero consciente por lo que de inmediato fue hospitalizado y estaría programado para cirugías que extraerán los proyectiles de su organismo.
Ewuars se dedicó por mucho tiempo a la minería, mientras que el fallecido Carlos Andrés era un militar retirado, también oriundo de Santa Rosa del Sur. El domingo fue sepultado en medio del clamor de justicia. Lea: 2 amigos bolivarenses desaparecieron en el Catatumbo: uno está muerto
Los allegados a Carlos expresaron su dolor, diciendo que era un hombre noble, amable, alegre y cariñoso que no merecía esa muerte. Carlos no portaba documentos en el momento del asesinato, por lo que fue reportado como CNI (Cuerpo No Identificado) pero luego se conoció su nombre de pila y demás detalles. Usaba un buzo de color verde y un jean.