Samuel Zuleta Márquez fue presentado ante un juez de garantías en Bogotá en medio del proceso que se sigue por la muerte de Francisco Luis Correa Galeano. Los hechos ocurrieron el pasado 2 de enero en una celda del pabellón 32 de la cárcel La Picota, en el sur de Bogotá.
Correa Galeano fue la persona que confesó haber planeado el asesinato del fiscal antimafia paraguayo Mauricio Pecci, a quien mataron mientras estaba en su luna de miel en una playa de Barú, zona insular de Cartagena, el 10 de mayo de 2023. El hombre, luego de su captura y de colaborar con la justicia, esperaba definir su futuro judicial y desde la Fiscalía fue llevado a la cárcel nacional, donde lo asesinaron. Lea: Caso Pecci: esto dijo Samuel Zuleta, señalado de matar a testigo clave
Te puede interesar:
En persecución capturan a conductor ebrio por evadir un retén y ofrecer dinero a policías
La Fiscalía evidenció que la muerte de Correa Galeano ocurrió dentro de una celda donde departían el presunto agresor, la víctima y otros internos. Allí, Zuleta Márquez, en lo que sería un hecho de intolerancia, lo habría herido en el tórax con un arma cortopunzante, causándole la muerte.
Una fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá imputó al procesado el delito de homicidio agravado, cargo que fue aceptado.
Una vez se tuvo conocimiento del crimen, la Fiscalía desplegó un equipo del CTI que adelantó los actos urgentes y recopiló los elementos materiales probatorios respectivos, para determinar la posible responsabilidad del procesado que actualmente cumple una condena por los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Así fue el asesinato del fiscal Marcelo Pecci
Marcelo Pecci, uno de los fiscales antimafia más importantes de Paraguay, fue asesinado por sicarios delante de su esposa, Claudia Aguilera, en la playa de un hotel de la isla colombiana de Barú donde la pareja pasaba la luna de miel.
Por el asesinato de Pecci, las autoridades colombianas han capturado y condenado a siete personas y también se han efectuado detenciones en Venezuela y El Salvador.
Sobre Francisco Luis Correa, aceptó que transportó el arma de fuego usada en el crimen, mientras que también le imputaron un cargo de amenazas contra la fiscal y el juez de control de garantías que participaron en las audiencias en las que se legalizó su captura y judicialización.
Según indicó entonces la Fiscalía, “uno de los articuladores del homicidio, Francisco Luis Correa Galeano, concretó varios aspectos para materializar el asesinato del fiscal paraguayo”.