La Fiscalía General de la Nación presentó, ante un juez con funciones de Control de Garantías de Medellín, al subintendente de la Policía Nacional, Mauricio García Ramírez, como presunto responsable de acosar y agredir sexualmente a cuatro mujeres auxiliares de la misma institución.
“Un fiscal del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) de la Seccional Medellín le formuló imputación por los delitos de actos sexuales violentos y acoso sexual agravado”, explica el ente acusador en un comunicado. Le puedo sugerir: Un hombre golpeó a su madre e intentó incendiar la casa, en Cartagena
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De acuerdo con la investigación, señala el organismo judicial, los hechos ocurrieron entre 2023 y 2024, en la estación del barrio Laureles de Medellín (Antioquia), donde, al parecer, este hombre, asedió y hostigó sexualmente a las víctimas.
El subintendente fue capturado por servidores de la Sijín de la Policía Metropolitana de Medellín. Durante las audiencias preliminares ante un juez, García Ramírez no se allanó a los cargos que le imputó la Fiscalía. El juez le impuso medida de aseguramiento de detención domiciliaria.
judicializadas por explotación sexual a menores de edad
La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez de control de garantías a dos personas que estarían involucradas en explotación sexual de menores de edad en Cúcuta (Norte de Santander). Le puede interesar: Estos son los 24 barrios de Cartagena donde hubo homicidios en enero
Inicialmente, fue judicializada Estrella Valentina Ruiz Contreras, presunta cabecilla de un grupo delincuencial dedicado a la trata de personas en la zona metropolitana de esta ciudad. En el curso de la investigación se estableció que la procesada y su compañero sentimental, al parecer, captaban a menores de edad a través de una aplicación digital para explotarlos sexualmente.
El material probatorio indicaría que este grupo ilegal trasladaba a las víctimas a una vivienda y, aprovechando su condición de vulnerabilidad, los inducían a transmitir y grabar videos de tipo sexual. Adicionalmente, se pudo determinar que les entregaban cédulas falsas para hacerlos pasar como mayores de edad.
En ese sentido, Ruiz Contreras fue imputada por los delitos de concierto para delinquir, trata de personas agravado, proxenestismo con menor de 18 años, pornografía con menor de 18 años y uso de documento falso. La mujer no aceptó cargos y le fue impuesta medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.
El hoy procesado es señalado de instrumentalizar a niños, niñas y adolescentes para explotarlos económicamente. Se presume que, los menores de edad eran abordados por una persona quien se encargaba de llevarlos hasta el lugar donde era grabado el contenido explícito.