La Policía Metropolitana entregó nuevos detalles del asesinato a bala de Jener Ortega Altamar, de 39 años, en una zona enmontada del corregimiento de Bayunca, norte de Bolívar.
Informó que el occiso tenía dos anotaciones judiciales por los delitos de ilícito aprovechamiento de los recursos naturales y lesiones personales. Tal parece que vivía en el corregimiento. Lea: A Jener Ortega Altamar lo mató un sicario en Bayunca: tenía 39 años
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También se conoció que el crimen se dio a la 1:40 de la tarde del viernes 14 de febrero, cuando se le acercó un sujeto quien desenfunda un arma de fuego y causa las lesiones.
La víctima se encontraba sentada, junto a otras personas, cuando llegó el joven armado. Al parecer, le propinaron seis balazos y murió en el sitio donde se encontraba sentado, reposando su almuerzo.
“La Policía Nacional solicita información oportuna que permita esclarecer este lamentable hecho. Se garantiza absoluta reserva llamando a la línea gratuita 123 o a vía WhatsApp 3114072363 de la emisora Radio Policía Nacional”, explicó la institución.
Los móviles de este nuevo ataque indiscriminado están en investigación. Para las autoridades aún no está claro quiénes son los sujetos armados y qué motivos tuvieron para perpetrar el crimen. Testigos confirmaron que el pistolero y su cómplice huyeron rápidamente del lugar.
El homicidio de Jener Ortega se cometió cinco días después del último ataque a bala en Cartagena: el que acabó con la vida de Guillermo Simarra Fuentes frente al Castillo San Felipe, en el parqueadero de un almacén de muebles que está en la entrada al barrio Torices.
El domingo 9 de febrero, dos sicarios en moto abordaron a la víctima y uno de ellos, el parrillero, le disparó más de tres veces directo a la cabeza, a quemarropa y sin mediar palabras. La muerte de Simarra fue en el acto.
Al sicario que presuntamente le disparó a ‘el Rasta’, como conocían a Guillermo, lo retuvieron rápidamente uniformados de las patrullas de vigilancia con ayuda de la comunidad. Conductores de vehículos y mototaxistas lo rodearon cuando éste pretendía escapar en la moto que fue utilizada para perpetrar el atentado.
Horas después fue judicializado y ya se encontraría en la cárcel. Le decían ‘el Firme’ o ‘el Gato’, según informó la Policía Metropolitana.