A dos hombres en Huila los enviaron a prisión por su presunta responsabilidad en la retención ilegal de un estudiante. Así lo explicó la Fiscalía General de la Nación al entregarle las pruebas al juez con función de Control de Garantías que les dictó medida de aseguramiento en centro carcelario.
Se trata de Sebastián Muñoz Noriega y Martín Emigdio Lasso Vargas, a quienes les imputaron, según sus responsabilidades individuales, los delitos de secuestro y hurto calificado, ambas conductas agravadas. Ninguno de los procesados aceptó los cargos en su contra.
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Y detalló que el 10 de julio del mismo año, la víctima y Lasso Vargas, al parecer, solicitaron bebidas alcohólicas a domicilio, pedido que fue atendido por Muñoz Noriega. Esta circunstancia fue aprovechada por los ahora procesados para someter al estudiante, y apoderarse de celulares, una tableta, un portátil y dinero en efectivo. El monto del hurto, se cree, sobrepasó los siete millones de pesos. Lea: Joven de 17 años se opuso a que le robaran el iPhone y le dieron 2 tiros
Por estos hechos, los dos procesados fueron capturados por el grupo Gaula de la Policía Nacional en los barrios La Pradera y San Jorge de Pitalito. Un juez de Control de Garantías les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.
Violento robo en Bucaramanga
El martes 4 de marzo de 2025, a las 5:45 de la tarde, el sector de Cabecera del Llano, en el municipio de Bucaramanga, se convirtió en escenario de un enfrentamiento armado que sembró el terror entre los transeúntes. La carrera 36 con calle 42 fue el lugar donde se produjo el intercambio de disparos, causando pánico generalizado.
El incidente comenzó cuando cuatro sujetos intentaron robar a un establecimiento comercial, específicamente un restaurante del sector, y trataron de escapar en dos motocicletas con el botín obtenido. Siga leyendo: Tiroteo en restaurante: así robaron cadena de oro de $12 millones
El personal de seguridad del restaurante, decidido a impedir la fuga de los ladrones, se enfrentó a ellos, lo que desencadenó un intercambio de disparos. A pesar de los esfuerzos de los guardias, los delincuentes lograron escabullirse entre la multitud que buscaba refugio de las balas. El dueño del establecimiento comercial informó a las autoridades que los ladrones lo amedrentaron con armas de fuego y lo obligaron a entregar su cadena de oro, valorada en 12 millones de pesos.