Horas antes de ser asesinado a balazos por un sicario, Luis Adolfo Pacheco Valdés, vivió momentos de alegría y diversión. Desde la noche del domingo (4 de mayo) estuvo en un baile de picó en Cañaveral, corregimiento de Turbaco, donde se encontró con amigos y grabó con su celular un video que subió a su Facebook.

Aquel video deja ver la emoción del momento y confirma que Luis Adolfo, de 26 años, se encontraba tranquilo, sin sentirse amenazado o temeroso de ser visto. Pese a eso, en la madrugada de este lunes, a eso de las 1 a. m., un sicario en moto le disparó varias veces en el sector las Canalitas. Murió en el acto.
Todo indica que Luis salió en su moto del picó, con destino a su vivienda en el sector Las Cocas del mencionado municipio, pero fue interceptado y baleado estando aún en el vehículo. Lea: Luis Adolfo Pacheco, el motociclista que sicarios mataron en Turbaco
Sus parientes no entienden qué pasó. “Nosotros estábamos durmiendo cuando nos avisaron lo que pasó. Nos fuimos para la clínica donde nos contaron que estaba, pero ya no tenía vida”, contó un allegado de Luis.

Dijo que la víctima no tenía amenazas o problemas conocidos, por eso su asesinato les toma por sorpresa. “Que nosotros sepamos, él no se ha mentido con nadie. Él prestó servicio militar, luego fue guarda de seguridad y ahora se dedica a oficios varios. Era alegre y amiguero, no era mala persona”, añadió el pariente.
El hombre que le disparó a Luis Adolfo no ha sido capturado, pero todo indica que cámaras grabaron su fuga y será clave para identificarlo. La víctima deja tres hijos y las autoridades confirmaron que no tenía anotaciones judiciales.
“Él hace 8 años perdió un hermano, luego murió otro, él había quedado solo con una hermana y ahora lo matan. Es un dolor grande para la familia”, concluyó el familiar.
En una semana, ya son tres los homicidios en Turbaco. En la madrugada del pasado 30 de abril, sicarios en moto asesinaron a Maura Gordon Puerta y a su hijo Juan David Rodríguez Gordon dentro de su casa, en el barrio Paraíso. Las víctimas departían con familiares cuando fueron atacadas.

