Como Gabriel Guerrero, de 40 años, fue identificado el hombre que murió sepultado tras caerle un derrumbe de tierra en un socavón de una conocida mina en el sur de Bolívar.
La mina donde laboraba, desde hace un largo tiempo, está ubicada en zona rural de San Pablo, sur de Bolívar, justamente en el corregimiento Caña Bardú, en el sector Rancho Quemado.
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Lo que han informado medios de comunicación de esa población es que el hombre se encontraba laborando, en la mañana del miércoles 4 de junio, cuando se presentó el derrumbe que habría sido causado por las fuertes lluvias que han caído recientemente.
También se conoció que el hombre se encontraba junto a Imer Guerrero, su hija de 17 años, que con frecuencia lo acompañaba o le llevaba alimentos para que tuviera una jornada de trabajo con la barriga llena. Lea: Capturan en flagrancia a una mujer con una caleta de $700 millones
“Se conoció que el señor Gabriel proclamaba la palabra de Dios, siendo reconocido por su fe y compromiso espiritual dentro de su comunidad”, escribió el portal Noti San Pablo.
Minería en el sur de Bolívar, una bomba de tiempo
Cabe anotar que la minería es una de las principales actividades y fuente de ingresos para las familias en el sur de Bolívar, sin embargo, es de común conocimiento y ha sido denunciado que las condiciones de seguridad son precarias.
No solo está la minería ilegal que irrumpe con todos los protocolos, sino también la oficial que no ha sido monitoreada y también afecta las condiciones laborales y medio ambientales en esa zona del país.
Es por eso que este año ya se han dado varios accidentes laborales y desapariciones que quedan sin la debida investigación. A esa situación se suma la presencia de grupos al margen de la ley como el Eln, el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc que buscan extorsionar a los propietarios de minas o aprovecharse de la producción, afectando directamente a los mineros rasos.