Sin amenazas, sin problemas ni líos personales, y sin anotaciones judiciales. Para Víctor Manuel Altamar es un misterio saber por qué mataron a su hijo Alexander Altamar Hernández en la discoteca donde laboraba como portero, en el barrio Blas de Lezo, justo en la Transversal 66 No. 24-53.
A Altamar Hernández lo asesinaron en la noche de este sábado 15 de noviembre poco después de comenzar su turno nocturno en el establecimiento de diversión donde trabajaba desde hacía unos dos años. El atentado ocurrió a las 10:40 p. m.

“Según lo manifestado por testigos en el lugar, el occiso se encontraba en la parte externa de un establecimiento abierto al público cuando llegó un sujeto, desenfunda un arma de fuego y dispara en repetidas ocasiones”, informó la Policía Metropolitana de Cartagena en un reporte entregado en la mañana de este domingo. Le puedo sugerir: Sicarios mataron a Alexander Altamar en la puerta de una discoteca, en Blas de Lezo
El padre de la víctima le aseguró a EL UNIVERSAL que su hijo Alexander se presentó a la hora que le indicaron para iniciar sus labores en la discoteca, tal cual como lo hacía acostumbradamente. Por tratarse de un sábado festivo por las Fiestas de la Independencia, Víctor Manuel Altamar decidió departir en el sitio donde estaba trabajando su hijo como portero.

Justo en eso estaban, Víctor departiendo dentro de la discoteca y su hijo en la puerta atendiendo el ingreso y salida de clientes, cuando al lugar llegaron los dos sicarios y uno de ellos, el parrillero, le disparó a Altamar Hernández a quemarropa y sin mediar palabras.
Víctor Altamar dice que en medio del bullicio escuchó dos detonaciones y de inmediato corrió hacia la puerta de la discoteca, encontrándose de frente con la terrible escena del menor de sus tres hijos tendido sin vida sobre el andén, justo en la puerta del negocio de diversión nocturna.

La muerte de Alexander Altamar fue en el acto, tal y cual como lo comprueban las impactantes imágenes en la escena del crimen, en las cuales se observa el cuerpo de la víctima en las afueras de la discoteca, tras recibir varios impactos de bala en el pecho, espalda y cabeza.
Al momento de los hechos, según las imágenes en la escena del crimen, Alexander vestía un jean azul y una camisa verde fosforescente. Su papá confirmó que deja dos hijos y que residía desde hace muchos años en el barrio La Central.
“Su nombre se había convertido en referente de respeto y seguridad, tanto para quienes frecuentaban los establecimientos, como para quienes trabajaban junto a él. Quienes lo conocieron lo describen como un hombre firme, cordial y con un trato humano que lo hizo ampliamente querido”, señala en una de sus publicaciones el portal digital El Sentir de la Costa.
“Son noticias que duelen, vuela alto y que Dios te tenga en su Santo Reino. Como dueles, gracias por brindarle muchos años tu amistad a mi hermano. Hoy están a la diestra del Señor. Dios mío, qué está pasando?”, escribió uno de los amigos en la red social Facebook al lamentar la muerte de Alexander Altamar Hernández.

