El feminicidio de Yulianies María Caicedo Mercado, de 21 años, el pasado 5 de diciembre, en una casa de la Calle 14 del barrio Fredonia, es el más reciente ocurrido en Cartagena. La madre de dos niños de 5 y 6 años, fue asesinada a cuchillo por su expareja sentimental con quien decidió finalizar la relación dos días atrás.
El sujeto, tras asesinarla, se entregó voluntariamente a la Policía Metropolitana, confesó el crimen y en estos momentos se encuentra en manos de la Fiscalía, donde comienza su proceso judicial. Según testigos, luego de matar en su casa (de él) a Yuli, como le decían de cariño, salió de la vivienda gritando que lo hacían para que lo respetara.
A través de las redes sociales se especuló que el ahora capturado habría asesinado a la mujer porque está comenzó un amorío con otro hombre. Los comentarios de los internautas muestran una posición machista y misógina donde llegan, incluso, a justificar un asesinato, demostrando porqué los índices de feminicidios en el país no disminuyen, pese a los esfuerzos sociales, políticos y de las autoridades en general. Lea: “La encerró en su casa”: revelaciones del feminicidio de Yulianies en Fredonia
En lo que va del año en Cartagena, cuatro mujeres han sido asesinadas por sus parejas sentimentales por hechos relacionados con la condición de ser mujer y existir un vínculo sentimental.

El primero caso fue el de Luz Karina Crespo, de 34 años, quien residía en el barrio El Prado y fue asesinada brutalmente por su pareja el pasado 3 de agosto, luego de departir en una fiesta familiar en la que el hombre se comportó amable y tranquilo.
Luego la víctima fue Yolanda Granados, de 47 años, quien falleció el 12 de septiembre tras haber sido agredida por quien era su compañero sentimental. Los hechos ocurrieron en su lugar de trabajo, en el Barrio Chino, en cercanías del Mercado de Bazurto.
El tercer caso fue el de la profesora Beatriz Elena Suárez Martínez, a manos de su ex pareja sentimental, quien también se quitó la vida. Ocurrió el pasado 25 de noviembre, en el barrio La María. Ese día era la conmemoración del Día Internacional Contra la Violencia contra la Mujer.
Este medio, dialogando con los familiares de las víctimas, conoció que en todos los casos los agresores tuvieron relaciones sentimentales con estas. Además, que tras un romance conflictivo, las mujeres decidieron separarse, lo que los sujetos no quisieron aceptar y prefirieron acabar con sus vidas que dejarlas seguir sus caminos sin ellos.

Este 2025 en Cartagena han asesinado a 16 mujeres, dentro de las que se encuentran los casos de feminicidio ya mencionados. El resto, las autoridades los atribuyen a sicariatos, riñas y balas perdidas.
¿Qué hace la Alcaldía frente a la violencia contra las mujeres?
Desde la Secretaría de Participación y Desarrollo Social, a través de la Oficina de Asuntos para la Mujer, manifestaron que han venido desarrollando diferentes campañas dentro de la macroestrategia ‘Cartagena es Violeta’.
Las acciones incluyen jornadas de sensibilización y pedagogía en diferentes sectores de la ciudad e instituciones educativas, que buscan que las mujeres cada día se sientan más libres y seguras. De igual forma, resaltaron la implementación de la campaña ‘Me la gozo sin tu acoso’, dentro de las recientes Fiestas de Independencia de Cartagena.

Por otro lado, destacaron que sigue activa la Casa Refugio Violeta, lugar que brinda un espacio de protección a mujeres víctimas y a sus familias, recordando que por primera vez el Distrito está recibiendo apoyo financiero del Ministerio de Salud para este propósito.
El feminicidio es el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer, motivado por el odio, la discriminación o desequilibrios de poder de género, y es la manifestación más extrema de la violencia contra ellas, no un simple “crimen pasional”, sino un fenómeno social y cultural arraigado que se visibiliza a través de un ciclo de violencias (física, sexual, psicológica). Se diferencia del homicidio porque la motivación principal es el género, involucrando un contexto de misoginia y subordinación, y a menudo existen antecedentes de violencia previa en la relación.
