“Nosotros somos una familia pacífica y trabajadora que hemos evitado lo más que se ha podido y estamos buscando a las autoridades para que hagan su trabajo y no ocurra una tragedia, pero estamos cansados y por eso acudimos a la prensa”.
Así, Aminta Aurora Uparela, de 53 años, y madre de tres, expresa lo que siente tras hablar de lo que para ella es una pesadilla. La mujer afirma que ha sido víctima de agresiones físicas, psicológicas y verbales por parte de una familia vecina en el sector Obrero del barrio La Esperanza, en Cartagena. Lea: Cayó ‘el Maluma’, expendedor de drogas y porte ilegal de armas en Turbaco
“Nosotros tenemos cuatro décadas viviendo en nuestra casa. Yo soy costurera y mi esposo mecánico y así hemos sacado a nuestros hijos adelante. En la vivienda, de dos pisos, residen dos hijas, cuatro nietos y tenemos un apartamento con un inquilino”, explicó la mujer.
Añadió que “la familia que denunciamos vive al lado de nuestra casa y son varios también. Nunca hemos sido amigos, nosotros siempre hemos estado en nuestras cosas y ellos en las de ellos, pero con el pasar del tiempo comenzó una penosa situación. Una mujer de esa familia comenzó a lanzarnos indirectas, entre otras acciones que jamás hemos entendido por qué, solo podemos creer que es envidia”.
La mujer señala que durante los últimos años ha sido agredida físicamente por esa mujer y uno de sus hijos también fue golpeado. Dice que sus nietos han visto los actos violentos y viven con pánico y ansiedad.
“Los hemos denunciado ante las autoridades, pero solo queda en eso. Ella también ha ido a defenderse y denunciarnos, pero todo es un mecanismo de defensa porque ella sabe que su familia es la agresora. Nos tiran puyas en la calle, también en las redes sociales. Nos lanzan indirectas y han partido el techo de nuestra casa con piedras”, relata Aminta.
La agresión más reciente, según Aminta, fue el el 30 de diciembre
El pasado 30 de diciembre, en la tarde, hubo una situación que involucró a un menor de edad y que ocasionó un acto violento. “Se dio una discusión con mi esposo y una de esas vecinas y su niño pequeño, entonces eso desencadenó un ataque de palabras obscenas para él. Yo estaba dentro en la casa y salí, fue cuando esa mujer se me lanzó sin más, sin que yo pudiera defenderme y sin saber qué pasaba”, relató la mujer.
En el hecho perdió uno de sus dientes, recibió golpes en todo el rostro y la agresora por poco le arranca un dedo con los dientes, contó a este medio. “La Policía llegó cuando estaba la discusión y esos patrulleros permitieron que me pegaran, no me defendieron, mucho menos calmaron a los presentes. Lo que hicieron fue a las dos llevarnos como delincuentes y meternos en una URI juntas hasta el siguiente día”, dijo.
Aminta Aurora no fue llevada a un centro médico de inmediato, aunque estaba herida, y tras salir de la URI se fue a vivir a otra casa, en otro barrio, porque teme por su vida. “Cuando estábamos en manos de la Policía esa mujer me amenazó, me dijo cosas horribles y no quiero estar cerca de ella hasta que las autoridades hagan algo”, anotó.
También manifiestan descontento con la atención del cuadrante de la Policía de La Quinta, que atendió el caso. “Fueron seis policías que vieron como esa mujer me pegó y dijeron que fue una riña, cuando yo ni me defendí. Todo fue a mansalva y ellos no hicieron nada. Tenemos amparo policial desde hace días y los patrulleros ni se asoman. Estamos de muy tristes porque ellos no cumplen sus funciones debidamente”, anotó.
La familia está haciendo las diligencias pertinentes para que las autoridades tomen en cuenta el caso y consideren que estos hechos pueden terminar en una tragedia. Afirman que tienen toda la disposición para que la violencia termine, pero son conscientes que es un acuerdo mutuo; sin embargo, señalan tajantemente que deben responder por los daños físicos, morales y psicológicos.
“Nosotros tenemos cámaras para la seguridad de la casa, entonces ellos piensan que es que los pasamos grabando y les da rabia, por lo que pasan lanzando indirectas y en Facebook ni se diga. Todos los vecinos son testigos que los generadores de violencia son ellos y queremos que esto acabe”, señaló una hija de Aminta.

