“Este diciembre que pasó fue horrible, lleno de tristeza para toda la familia y temo que después de lo que me pasó, siempre será así para mí, porque es un daño irreparable. Nada me va a devolver a mi hija, ya nada será igual, pero desde mi corazón de madre solo deseo algo ahora y es que esto no quede impune, que capturen al responsable”.

Entre lágrimas, Johana María Berrío López narra lo que han sido estos meses sin su hija Grettel Sofía Maestre Berrío. A la menor, de 9 años, le quitó la vida una bala perdida que la impactó en la cabeza, en la noche del pasado 12 de octubre, mientras estaba en la terraza de su casa en el barrio Villa Fanny, donde su familia departía junto a ella. Lea: Caminata por Grettel Sofía, la niña de 9 años que murió por bala perdida
La niña fue llevada a un centro médico, donde los galenos confirmaron su fallecimiento en la tarde del 17 de octubre. Las autoridades, de inmediato comenzaron las investigaciones. Para ese momento se conoció que realizaron entrevistas, dialogaron con los parientes, entre otras pesquisas, pero a la fecha no hay capturados o nuevos avances, según Johana.
“Los que están investigando el caso son los policías de la Sijín, pero ellos no se han vuelto a comunicar con nosotros. Al papá de la niña le dijeron que el pasado 6 de enero iban a tener una reunión, pero luego no se dio. No dicen qué ha pasado con el caso, nosotros queremos justicia, queremos que esto no quede así”, contó la madre, de 26 años, quien tiene otro menor de 3 años.
Madre decide aumentar recompensa para dar con el homicida
Johana sabe que es peligroso que una persona como la que le causó la muerte a su hija esté libre. “Disparó al aire, sin ninguna responsabilidad, esa acción la puede repetir y eso es lo que no queremos. Nos han dicho que pudo ser algún vecino, alguien del barrio, pero a la fecha no hay pistas”, anotó.

Recordó que la Alcaldía Mayor de Cartagena, en su momento, ofreció una recompensa de hasta 40 millones de pesos para quien entregue información sobre la persona que accionó el arma y afirmó que está dispuesta a poner dinero suyo para que la recompensa sea mayor y así pueda llegar la justicia.
“Estoy dispuesta a aportar 30 millones de pesos más para que nos digan quien hizo esto. Necesitamos la ayuda de la comunidad, que alguien se compadezca de nuestro dolor y de la ausencia de mi hija, quien era un ser inocente”, anotó la mamá.

Johana está recibiendo apoyo psicológico con su EPS y con la psicóloga del colegio Mercedes Ábrego, donde estudiaba su hija. “Esto ha sido tan duro que me están ayudando para mi salud mental. También me mudé de ese barrio, porque no soportaba recordar lo que pasó esa noche. Paso soñando con ella y mis familiares también. La ven feliz y hermosa y pide que me digan que no siga llorando por ella, pero para mí es imposible”, relató Johana.

Tras la muerte de la niña, la comunidad realizó velatones y caminatas para exigir justicia. Tienen pensado hacer otra manifestación si las autoridades no avanzan en el proceso investigativo.