Las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación fueron determinantes para que la Corte Suprema de Justicia, a través de su Sala de Casación Penal, revocara una absolución de segunda instancia y condenara a Mario Bohada Páez a 32 años y 5 meses de prisión por el homicidio del médico Jairo Alonso Villamil Castellanos, ocurrido el 19 de febrero de 2006.

La decisión se adoptó al resolver un recurso extraordinario de casación interpuesto por una fiscal delegada ante el Tribunal Superior de la seccional de Cundinamarca. La Corte concluyó que en la segunda instancia no se valoró de forma adecuada un conjunto sólido de pruebas testimoniales, documentales y periciales que acreditaban la responsabilidad del condenado.
Los hechos se registraron cuando la víctima se desplazaba por el río Mirití-Paraná, en el departamento del Amazonas.
Así ocurrió el crimen del joven médico en 2006
De acuerdo con la investigación, la víctima, de 23 años, viajaba en compañía de tres personas y, más adelante, abordó la lancha en la que se encontraba Mario Bohada Páez. En el trayecto, y en medio del hurto de una suma de dinero, se produjo el ataque que derivó en la muerte del médico.
La Fiscalía logró demostrar que la causa del fallecimiento fue un impacto ocasionado con un elemento metálico, descartando la hipótesis de que se hubiera tratado de un golpe accidental con una rama de árbol, como se había planteado en etapas previas del proceso.

Con este fallo, la Corte dejó en firme la condena por homicidio agravado que había sido proferida en primera instancia el 18 de diciembre de 2020, revirtiendo así la absolución dictada posteriormente.
Tras la decisión judicial, Bohada Páez, de 66 años, fue capturado por servidores del Grupo de Investigaciones y Estrategias Especiales del Cuerpo Técnico de Investigación en la vereda La Cristalina, jurisdicción de Puerto Gaitán, en el departamento del Meta. El condenado fue puesto a disposición de las autoridades penitenciarias para cumplir la pena impuesta en un centro carcelario del país.
