Por petición de una fiscal de la Seccional, un juez con funciones de control de garantías impuso medida de aseguramiento en contra de un hombre de 49 años, presuntamente señalado del delito de actos sexuales con menor de 14 años agravado.
Lo anterior quedó al descubierto mediante los elementos materiales probatorios de la Fiscalía General de la Nación, cuando el ahora procesado habría cometido vejámenes sexuales contra su hijastra, una menor de 4 años, en hechos registrados el pasado 21 de diciembre de 2025.
Al parecer, el agresor aprovechó los momentos que tenía a solas con la menor para someterla a tocamientos de índole aberrante dentro de una vivienda ubicada en el barrio La Paz, del municipio de Arjona, Bolívar. Lea:Cayó hombre que abusó sexualmente a su hija e hijastra menores de edad
Los hechos se conocieron tras la denuncia interpuesta por familiares de la víctima, lo que de inmediato permitió a la Policía Judicial, liderada por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y la Policía de Infancia y Adolescencia, recolectar pruebas contundentes.
Dichas evidencias condujeron a ubicar y capturar al ahora procesado, el pasado 14 de enero mediante orden judicial.
Con esta acción, la Fiscalía reafirma su compromiso con la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, reiterando su disposición de actuar con celeridad frente a casos de violencia intrafamiliar y abuso infantil.
Otro caso en San Jacinto
En un operativo que ha generado indignación y alivio en la comunidad de San Jacinto, Bolívar, las autoridades lograron la judicialización de un hombre de 38 años, señalado como el presunto responsable de someter a vejámenes sexuales a su propia hija de tan solo 12 años.
La decisión fue tomada por un juez promiscuo municipal con funciones de control de garantías, quien, atendiendo la solicitud de la Fiscalía General de la Nación, dictó medida de aseguramiento en centro carcelario para el procesado.
La investigación de la Fiscalía reveló detalles perturbadores sobre elmodus operandidel señalado agresor. Al parecer, el hombre no solo utilizaba la fuerza física, sino que implementaba tácticas de terror para silenciar a la víctima. Según los informes, el sujeto solía vendarle los ojos a la menor y taparle la boca para evitar que fuera identificada o escuchada por el resto de la familia.
