La Fiscalía General de la Nación avanzó en la judicialización de Walter Camilo Medina Rojas, quien es señalado como el presunto responsable del feminicidio agravado de su compañera sentimental, Erika Jimena Moreno Barón. El caso ha generado conmoción en Tunja debido a la gravedad de los hechos y a los antecedentes de violencia que rodeaban la relación.
El cuerpo sin vida de la mujer fue hallado el pasado 4 de enero en un apartamento ubicado en el barrio El Libertador, en Tunja. Según las autoridades, desde el 29 de diciembre no se tenía ningún tipo de información sobre su paradero, lo que encendió las alarmas entre familiares y conocidos. Tras el hallazgo, se activaron de inmediato los protocolos de investigación judicial.
El informe preliminar del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses reveló que la víctima presentaba signos compatibles con asfixia, lo que llevó a los investigadores a descartar una muerte accidental.
De igual manera, las indagaciones permitieron establecer que Erika Jimena habría sido víctima de un ciclo continuo de violencia física y psicológica, presuntamente ejercida por Medina Rojas durante la convivencia.
Cámaras de seguridad y pruebas clave en la investigación
Uno de los elementos determinantes del proceso fue el análisis de más de 216 horas de grabaciones de cámaras de seguridad. En los videos se observa que la víctima ingresó al inmueble el 29 de diciembre de 2025, alrededor de las 5:00 de la tarde, y no volvió a salir.
Al momento de ser encontrada sin vida, vestía las mismas prendas que llevaba ese día, lo que reforzó la hipótesis de que el crimen ocurrió dentro de la vivienda.
Las grabaciones también evidenciaron que el hoy procesado continuó con sus actividades cotidianas hasta el 4 de enero, fecha en la que salió del apartamento cerca del mediodía portando un bolso y un casco. Posteriormente, el dictamen forense confirmó que la causa de la muerte fue asfixia por obstrucción de las vías aéreas.
Medina Rojas fue capturado en el suroccidente de Bogotá mediante orden judicial. Durante las audiencias concentradas, un fiscal le imputó el delito de feminicidio agravado, cargo que no fue aceptado. Finalmente, un juez de control de garantías acogió la solicitud de la Fiscalía e impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
