“Lo que pasó con mi hijo fue un asesinato cobarde y esperamos que no quede impune. Me lo mataron sin que él pudiera defenderse, sin que tuvieran compasión. Fueron unos 12 sujetos los que lo agredieron y dejaron destrozado”.
Con dolor y mucha impotencia habla a este medio el padre de Dairo Miguel Rodríguez Segura, el joven de 25 años, asesinado a pedradas y machetazos en la madrugada de este domingo 25 de enero, en una calle del barrio La Candelaria, en Cartagena. Lea: Sicarios mataron a Víctor Acosta Mercado: fue escolta de ‘el Gatico’, exalcalde Magangué
El familiar exige a las autoridades que capturen a los responsables y asegura que no se trató de una riña sino de un vil ataque a mansalva contra Dairo. La víctima dejó un hijo de un año.

“Mi hijo cumplió años el viernes (23 de enero), pero decidió celebrarlo el sábado porque habían otros amigos que cumplían ese día y lo festejaron juntos. A eso de la 1 de la madrugada de este domingo él estaba con una amiga en una esquina de nuestra calle, llamada Wilfrido Castro, cuando aparecieron dos tipos y le quitaron el celular a la muchacha. Dairo estaba tomado e intentó defenderla, pero los tipos lo hicieron caminar hasta otra calle”, contó el padre.
Así le quitaron la vida a Dairo Rodríguez en La Candelaria
Añadió que al llegar a aquella calle apareció un grupo de unos 10 jóvenes y comenzaron a atacar sin piedad a Dairo. “Primero le dieron machetazos en la cabeza, luego golpes y pedradas en todo el cuerpo. Mi hijo murió en el lugar sin tener la posibilidad de que alguien lo ayudara”, expresó con tristeza.
El allegado dice saber quienes fueron los agresores. “Son un grupo de delincuentes que tienen azotado al barrio, uno de ellos es conocido como ‘el Parmenia’ y ya ha estado capturado por la Policía por otros delitos. Ellos planearon el ataque porque hicieron que mi hijo saliera de su calle para matarlo en la zona de ellos”, dijo.

Dairo laboraba como estibador en Parque Heredia, según contó su familia. Señaló que se encontraba desarmado en el momento del homicidio y que estuvo compartiendo cerca de su casa con amigos y conocidos, pero se trasladó a aquella esquina para acompañar a su amiga a buscar transporte para irse a su casa.
“Yo siempre que él tomaba lo recogía, no dormía estando pendiente de él, pero esa noche salí a buscarlo y lo vi tranquilo, comprando cervezas y con sus amigo, entonces lo dejé un ratito. A los minutos me llaman para decir que estaba muerto a unos 100 metros de la casa. Yo no vi cuando lo golpearon, porque me hubiera metido y también me habrían asesinado. Tampoco he sido capaz de ver el video de una cámara de seguridad donde se observa cuando lo atacan. Solo espero que los culpables sean capturados”, exigió el padre de familia.

