La muerte de Juan Sebastián Anzola Quintero, un reconocido fisicoculturista de Bogotá, ha causado interés nacional, sobre todo porque pone en debate los protocolos de emergencia y atención en salud primaria en los gimnasios del país.
Juanse, como era conocido, falleció en la mañana del pasado 5 de febrero, cuando se encontraba en un Smart Fit de la localidad de Suba, realizando su rutina de ejercicios común y cotidiana. Se desplomó y posteriormente se conoció que ya no tenía signos vitales. Habría tenido un paro cardio respiratorio. Lea: Juan Anzola, el fisicoculturista que perdió la vida mientras entrenaba en Smart Fit
Personas que estaban allí intentaron auxiliarlo porque, según esos testigos, no había personal capacitado para estas situaciones en el gimnasio. También denunciaron que el gimnasio demoró para trasladarlo a un centro médico.
“Smart Fit Colombia informa que en nuestra sede del Centro Comercial Plaza Imperial, ubicada en la ciudad de Bogotá, el señor Juan Sebastián Anzola Quintero se encontraba entrenando y presentó de manera súbita un paro cardiorespiratorio, situación a la que nuestro equipo de brigadistas certificados respondió de manera inmediata y se procedió a prestar los primeros auxilios que el protocolo indica para estos casos, con maniobras de reanimación y haciendo uso del desfibrilador externo automático (DEA)“, dijo el gimnasio en un comunicado oficial y de esa manera se defendió ante las denuncias de los allegados a Juan.
Así era el fisicoculturista que murió en un gimnasio de Bogotá
A través de las redes sociales se conoció detalles de la vida del fisicoculturista. Desde muy joven fue amante de los dibujos y los tatuajes, es así como habría estudiado diseño industrial. Otra pasión fue el ejercicio y tonificar el cuerpo, un procesos que comenzó de cero y poco a poco fue mostrando los resultados en su cuenta de Instagram.
Tras enamorarse perdidamente de ese hábito, decidió prepararse física y mentalmente como fisicoculturista, es así como comenzó a presentarse en diferentes competencias locales y nacionales y ganando premios en diferentes categorías. Al lograr reconocimiento y respeto en ese gremio decidió pasar a otro nivel.

Juan Sebastián se convirtió en un gran emprendedor de suplementos energéticos y vitamínicos, entre otros, para amantes del ejercicio. No solo los vendía, también los promocionaba como todo un modelo y compartía todo con sus seguidores en las redes sociales. Sus consejos nunca faltaron, además, dio clases a novatos en el tema, mostrando una gran pasión por compartir lo aprendido y lograr que otros cumplieran sus metas, como él lo hizo.
