Lo que inició como un procedimiento rutinario de control vial terminó en una violenta emboscada que hoy enluta a la Policía Nacional. La inspección a un vehículo en el peaje San Lorenzo, en jurisdicción del municipio de Guataquí (Cundinamarca), habría sido el detonante del ataque armado que dejó sin vida a dos uniformados.
Los hechos ocurrieron hacia las 11:30 de la noche, de este domingo 15 de marzo, cuando la subintendente Diana García y el patrullero Yeison Daza, adscritos a la unidad de Tránsito y Transporte, adelantaban labores de registro en la vía que comunica a Girardot con el municipio de Nariño.
De acuerdo con lo informado por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, los uniformados ordenaron detener una camioneta para un procedimiento de verificación. Durante la inspección, habrían encontrado oro que, presuntamente, era transportado de manera ilegal. Lea: Ellos son los policías que asesinaron en una emboscada: estos son los detalles
Fue en ese momento cuando se desató la violencia.
El hallazgo que desencadenó el ataque contra la subintendente y patrullero de la Policía
Una de las cámaras de seguridad del corredor vial captó el momento del ataque y evidencia que, tras el hallazgo del material, se produjo una reacción armada contra los policías. En las imágenes también se observa que, al percatarse de que los uniformados habían quedado heridos, los agresores corrieron hacia el vehículo en el que se movilizaban y emprendieron la huida.
En medio del intercambio de disparos, la subintendente García resultó gravemente herida y fue trasladada a un centro asistencial, donde falleció minutos después. Por su parte, el patrullero Daza murió en el lugar de los hechos.
“El hecho es materia de investigación, pero se presentó en medio de un procedimiento de registro y control”, señaló el gobernador Jorge Rey, quien además confirmó la identidad de las víctimas y lamentó lo ocurrido.
Las autoridades indicaron que los presuntos atacantes se movilizaban en un vehículo de color verde, marca Mitsubishi, de placas CAJ-254, el cual fue clave para avanzar en la reacción institucional.
Después de conocerse el ataque, la Policía Nacional activó un amplio operativo en la zona, donde más de 400 uniformados fueron desplegados, con apoyo helicoportado de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, lo que permitió implementar un “plan candado” en corredores estratégicos.
Como resultado de estas acciones, fueron capturadas cuatro personas señaladas de participar en el hecho, entre ellas un menor de 13 años, quien fue dejado a disposición del ICBF. Además, fue ubicado el vehículo en el que se movilizaban los sospechosos en una vereda cercana al lugar del ataque.
Las autoridades también continúan la búsqueda de un quinto implicado, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer completamente lo ocurrido.
Pronunciamiento del director de la Policía
Frente a este crimen, el director de la Policía Nacional, el general William Oswaldo Rincón Zambrano, expresó a través de su cuenta en X:
“Para mí no es fácil dar esta noticia. Hoy, con profundo dolor en el corazón, debo informar al país sobre el asesinato de dos de nuestros compañeros: la subintendente Diana Carolina García Rubio y el patrullero Jeison Alberto Daza Rosso, policías que fueron vilmente atacados mientras cumplían con honor su misión de proteger la vida y la seguridad de los colombianos… Dos vidas entregadas al servicio de la patria, dos familias que hoy lloran una pérdida irreparable”.
El alto oficial también envió un mensaje de solidaridad a las familias de las víctimas y aseguró que los capturados ya fueron dejados a disposición de las autoridades competentes.
Entretanto, las investigaciones continúan para esclarecer los móviles de este atentado, que enluta a la institución y vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en los corredores viales del país.
