Este 23 de marzo se cumplirán cinco años de la desaparición de Omar Enrique Salguedo Pautt, el conductor que salió de su casa en el barrio El Pozón en 2021 y nunca regresó. Desde entonces el tiempo ha pasado sin respuesta, pero no ha logrado apagar la angustia de su familia que hoy insiste en que su caso no puede quedar en el olvido.
El señor Omar, de 61 años, fue visto por última vez cuando trabajaba en las afueras de la Terminal de Transportes de Cartagena. Cámaras de seguridad de la zona registraron el momento en que dos personas se subieron al vehículo, siendo esa la última vez que lo vieron.

Dos meses después, el carro Mazda Allegro, de placas EWZ-640, apareció en el corregimiento de Malagana con modificaciones en su color y placas. Pero de él no hubo rastro.
Durante estos años, la familia ha denunciado la falta de avances en la investigación, incluso aseguran que con el paso del tiempo el caso perdió impulso, al punto de quedarse sin investigador asignado.
Hoy la situación es aún más crítica: la Fiscalía habría decidido cerrar el caso debido a la ausencia de nuevas pistas que permitan esclarecer lo ocurrido. Sin embargo, para sus seres queridos esto no representa un final. Lea: Omar Salguedo desapareció hace 4 años en Cartagena: sigue la angustia

Un dolor para la familia que aún no termina
Desde su desaparición, la vida de su familia cambió por completo. Las fechas especiales, los cumpleaños y cada aniversario se han convertido en el recordatorio de una ausencia que sigue sin explicación. En el 2022, incluso ofrecieron una recompensa económica par obtener información, pero nunca recibieron datos concretos que permitieran avanzar en la búsqueda.
A punto de cumplirse cinco años de su desaparición la familia de Omar Salguedo hace un llamado a las autoridades para que el caso sea reabierto y no quede en el archivo como un expediente más sin resolver.
Insisten en que aún puede haber testigos, información no analizada o líneas de investigación que no se han explorado por completo. “Solo queremos saber qué pasó. Necesitamos cerrar este ciclo que ha sido muy doloroso para la familia”, dicen los parientes.
Mientras tanto en una casa del barrio El Pozón su ausencia sigue pesando como el primer día, recordando que detrás de cada caso sin resolver hay una familia que no se cansa de esperar. Si usted sabe algo de este caso o conoce el paradero de Omar llame ya a la línea 122 del CTI de la Fiscalía.

