“Chucho, tanto que tu mamá luchó por verte bien y mira ahora cómo te encuentra. Dios te tenga en su reino”; “Soy testigo de que su familia quería ayudarlo, pero no pudo. El señor les de fortaleza”.
Mensajes como esos son muchos en Facebook y van dirigidos a Jesús David Iriarte Ariza, el hombre de 39 años que murió en el CAP de La Candelaria el pasado lunes 16 de marzo. Lea: Jesús Iriarte Ariza perdió la vida en el CAP de La Candelaria: ¿Dónde está su familia?
En la mañana de este viernes 20 de marzo, este medio fue reportado sobre la presencia de un cadáver en la morgue de Medicina Legal. Se trataba del cartagenero Jesús y, pese a que habían pasado cuatro días de su fallecimiento, nadie llegaba a las instalaciones a reclamarlo para darle sepultura.

Debido a la ausencia de familiares, los funcionarios hicieron pública su fotografía y nombre para facilitar la identificación de la víctima como de sus parientes que residen en la ciudad y de inmediato los allegados conocieron su triste final.
“Nosotros somos familiares, no sabíamos donde se encontraba desde hace muchos días lo estábamos buscando. Acabamos de enterarnos de lo que le pasó”, contó en las redes sociales otra pariente. Este medio conoció que, efectivamente, los allegados ya llegaron a Medicina Legal para realizar los procedimientos establecidos.
Más detalles de la muerte y hallazgo de los restos de Chucho
Cabe mencionar que los forenses no entregan información sobre las causas de la muerte o las condiciones en las que llegó el cuerpo a los medios, solo a sus familiares.
Lo que se sabe hasta ahora es que ciudadanos y policías lo trasladaron desde un lugar cercano al CAP de La Candelaria, a la altura de la Avenida Pedro Romero, para auxiliarlo y proteger su vida, pero Jesús David no resistió.
Jesús fue llevado a las instalaciones porque en el momento de su muerte no contaba con documentación y necesitaban identificarlo. Se conoció que vivía cerca al sector Primero de Mayo del barrio El Pozón donde sus hermanos y madre lucharon para enderezar su camino y hacer de él un hombre productivo, pero no fue posible.
