Tras el asesinato de tres hombres en el municipio de Soledad, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz afirmó que en el país, con este último hecho, ya se han registrado 33 masacres en lo que va del 2026, una cifra que vuelve a encender las alarmas sobre la persistente violencia en distintas regiones.
El más reciente caso ocurrió la noche de este sábado, 21 de marzo de 2026, en el barrio Villa Soledad, donde la tranquilidad se vio abruptamente interrumpida por el estruendo de varios disparos que sembraron el pánico entre los residentes.
El ataque, tan rápido como letal, dejó tres personas sin vida y una más gravemente herida, en medio de escenas de desesperación y confusión. Las víctimas mortales fueron identificadas como Jesús Alberto Escorcia Orozco, de 24 años; Emilio Nicolás Miranda Gutiérrez, de 67 años; y Luis Alberto Romero Hernández, de 68 años. Lea: Óscar Buelvas, el único sobreviviente de la masacre; es de San Jacinto, Bolívar
En medio de la conmoción, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz se pronunció a través de su cuenta en la red social X, donde alertó que este hecho eleva a 33 el número de masacres registradas en Colombia en 2026, e insistió en la urgencia de adoptar medidas que frenen la escalada de violencia que continúa cobrando vidas en distintas zonas del país.
Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los móviles del crimen, el hecho revive las advertencias que desde hace años han emitido organismos de control sobre el riesgo que enfrenta la población en este municipio.
La Defensoría del Pueblo, a través de la Alerta Temprana 013 de 2025, ya había incluido a Soledad en un llamado de acción prioritaria, señalando que la presencia de grupos armados ilegales ha derivado en la imposición de normas, control social y constantes vulneraciones a los derechos de la comunidad.
A esto se suma la Alerta Temprana 022 de 2023, que advertía sobre la operación de diversas estructuras criminales en el municipio, las cuales han intensificado su accionar mediante extorsiones, microtráfico, amenazas y disputas por el control territorial, configurando un escenario de creciente violencia urbana.
En este complejo panorama hacen presencia grupos como el Clan del Golfo (EGC), Los Pepes, Nuevos Rastrojos, Los Costeños, Bloque Central Renacer, Los Papalopez y Los Vega, entre otras bandas de carácter local, cuya confrontación por economías ilegales mantiene en zozobra a la población.
Óscar Buelvas, el único sobreviviente de la masacre
En medio de la tragedia, Óscar Miguel Buelvas Maceneth se convirtió en el único sobreviviente del ataque. Su estado es crítico. Hoy lucha por su vida tras recibir cinco impactos de bala: dos en el abdomen, dos en el miembro inferior derecho y uno en el dorso de la mano derecha. Cada minuto cuenta en su recuperación.
El hombre, de 59 años, es oriundo de San Jacinto, en la subregión de los Montes de María. Hace varios años dejó su tierra natal para radicarse en el área metropolitana de Barranquilla, donde había construido una nueva vida y convertido ese lugar en su hogar.
Su historia, que conecta a San Jacinto, un territorio históricamente golpeado por la violencia con Soledad, vuelve a poner en evidencia cómo este fenómeno se desplaza y sigue causando dolor en distintas regiones del país.
