Colombia sigue en duelo por la muerte de 69 uniformados en el accidente del avión Hércules de la FAC en zona rural del municipio de Puerto Leguízamo, Putumayo, el pasado lunes 23 de marzo. Lea: Tras accidente en Putumayo, revelan grave problema: 3 aviones Hércules están varados
Las investigaciones para establecer las causas del siniestro siguen llevándose a cabo, esta vez con el acompañamiento de todas las disciplinas y autoridades. La Presidencia de la República solicitó indagar y dar respuesta a las familias de las 128 personas que iban a bordo.

Por redes sociales hay decenas de videos que muestran cómo los moradores de la zona, campesinos humildes y valientes, trabajaron por horas para aplacar el fuego en el avión y rescatar a los uniformados. Usaron hachas para partir las latas, sacaron agua con barro de un río e, incluso, buscaron bolsas de detergente en una tienda cercana para echarlas a los carro-tanques de bomberos y hacer que el fuego se apagara más rápido.
Otras escenas que fueron grabadas muestran a varios ciudadanos en moto que sacaban a soldados heridos a un hospital local. Todo esto en acompañamiento con los organismos de socorro. Estas personas, con la experiencia que solo la vida les ha dado, salvaron decenas de vida y hoy son proclamados como héroes.

Una de estas personas solidarias fue el carnicero Johan Trujillo, residente del sector quien contó que en su moto realizó siete viajes desafiando el miedo, el dolor y la incertidumbre. De esa manera logró salvar o brindar atención oportuna a nueve uniformados.
Carnicero se robó los elogios por su apoyo y socorro en el accidente
Trujillo le dijo en entrevista a la BBC medio que cuando llegó al lugar de la tragedia no vio sobrevivientes, por lo que encendió su moto para devolverse a su vivienda. Cuando hacía eso, “salieron dos soldados, embarrados, todos reventados, echando sangre”, dijo y afirmó que los subió a su moto de inmediato.

En total fueron 15 motociclistas los que ayudaron en todo el día. Trujillo ese día no trabajó en su carnicería sino que se dedicó a socorrer. Hoy tiene el aprecio y aplausos de todos los colombianos. “Desde las 11 de la noche el celular no dejó de sonar: todo el mundo felicitándome en Facebook. Una emisora me tenía desde las 4:30 de la mañana”, contó Johan a la BBC.