Un hecho de intolerancia sacudió la tranquilidad de la zona céntrica de Medellín dejando como saldo una persona fallecida y otra bajo custodia policial en un centro médico.
La víctima fue identificada como Andrés Alejandro Amaris Arrieta, un ingeniero en refrigeración de 31 años, oriundo del municipio de Plato-Magdalena, quien se encontraba radicado en la capital antioqueña por motivos laborales
De acuerdo con el reporte oficial de las autoridades, el incidente se desencadenó al interior de un hotel donde Amaris Arrieta se encontraba alojado. Según el relato de testigos y empleados del establecimiento, la disputa comenzó debido al fuerte volumen de la música que provenía de una de las habitaciones, donde se llevaba a cabo una celebración que perturbaba el descanso de los demás huéspedes.
Andrés Alejandro decidió abordar al responsable del ruido, un hombre de 63 años identificado como pensionado de la Policía Nacional, con el fin de solicitarle cordialmente que moderara la intensidad del sonido. No obstante, la petición no fue bien recibida, lo que dio paso a un cruce de palabras ofensivas y una acalorada discusión que escaló rápidamente a la violencia física.
En medio del altercado, el adulto mayor desenfundó un arma de fuego y, sin mediar más palabras, le propinó un impacto de bala en el pecho al joven ingeniero. El disparo fue certero, provocando la muerte de Amaris Arrieta de manera casi instantánea en los pasillos del hotel, ante la mirada atónita de quienes presenciaron la escena.
Intento de suicidio y proceso judicial
Tras cometer el crimen y percatarse de la gravedad de sus actos, el presunto homicida habría intentado atentar contra su propia vida utilizando la misma arma. El hombre se autoinfligió una herida que, si bien no resultó letal, obligó a su traslado inmediato a un centro asistencial de la ciudad, donde permanece bajo estricta vigilancia policial.
La Policía Metropolitana de Medellín informó que ya se adelantan las investigaciones pertinentes, las cuales incluyen el análisis detallado de las cámaras de seguridad del hotel para reconstruir la dinámica exacta de los hechos. El agresor deberá responder ante la justicia por los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico o porte ilegal de armas de fuego.
Por su parte, la comunidad de Plato lamenta la pérdida de un profesional joven que buscaba mejores oportunidades lejos de su tierra natal.
