“Amigo, qué triste noticia. Dios le de consuelo a tu familia, que el cielo se abra para recibirte y que sepas que aquí nunca te olvidaremos, mi Vampi”. Mensajes como ese hay decenas en las redes sociales y son en homenaje y condolencias por la trágica muerte de Gerardo Andrés Frías Salazar, de 32 años.
El cartagenero murió en un fuerte accidente en moto, en la madrugada del pasado lunes 30 de marzo, en el sector conocido como la Curva de la Muerte, en la entrada al municipio de Simití, sur de Bolívar. Gerardo era odontólogo en el Hospital Manuel Elkin Patarroyo de Santa Rosa del Sur, municipio aledaño a Simití. Lea: Gerardo Frías, el odontólogo que perdió la vida en fuerte accidente en moto
Este medio conoció que Vampi, como le decían sus amigos, tenía tres meses en esa población ya que se encontraba realizando el año rural, un requisito para finalizar su proceso universitario. Recientemente culminó sus clases en la Universidad Rafael Núñez de Cartagena y su madre le regaló una moto de alto cilindraje.
En la madrugada de ese lunes conducía la moto y, cuando iba a pocos metros del Hospital San Antonio de Padua, sufrió el choque. En el mencionado centro médico intentaron salvarle la vida, pero todo fue en vano. Frías Salazar sufrió un trauma encéfalo‑craneano contundente y esto le causó la muerte.
Amigos y familiares despiden al odontólogo en Cartagena
También se conoció que las autoridades están investigando si hubo participación de otro vehículo en el choque, además de establecer las causas. Gerardo era hijo del profesor de idiomas Álvaro Frías y de Miryan Salazar; hermano del médico intensivista Álvaro Frías Salazar, familia muy conocida en Bolívar.

Gerardo vivió en los barrios Nuevo Bosque y La Providencia, en Cartagena. Era hincha fiel del Real Cartagena, y siempre acompañaba al equipo a sus duelos en la ciudad. Los restos ya se encuentran en su tierra natal, donde son velados en una conocida funeraria de la Bomba del Gallo. El funeral es este miércoles.
