En un nuevo avance en materia de derechos humanos, la Fiscalía General de la Nación formalizó la acusación contra cuatro militares por su presunta responsabilidad en la muerte de un campesino ocurrida en zona rural del municipio de Arenal, en Bolívar.
El ente acusador señaló al teniente Luis Adolfo Barrios Zuzunaga y a los soldados profesionales Alcibiades Machado Herrera, Mario Calderón Campos y Óscar García, como presuntos responsables del crimen ocurrido el 9 de abril del 2017.
De acuerdo con la investigación, los uniformados estaban adscritos para la época a un grupo élite de tiradores de alta precisión del Batallón de Acción Directa N.° 1 de la Quinta Brigada del Ejército Nacional, y participaban en una operación que tenía como objetivo ubicar y capturar a un cabecilla del ELN conocido como ‘Cusi’, quien presuntamente se movilizaba por la región.
Los elementos probatorios del ente acusador detallaron que, durante uno de los desplazamientos para cumplir con la misión, el teniente Barrios Zuzunaga habría ordenado a sus subalternos interceptar a dos hombres que caminaban por la zona.
“Los civiles, contrariados por el procedimiento, salieron corriendo y los uniformados les dispararon con las armas de dotación para evitar la huida. Una de las personas murió y la otra fue detenida”, señaló el reporte oficial de la Fiscalía General de la Nación.
Asimismo, el ente investigador precisó que los elementos materiales probatorios evidencian que las víctimas no tenían relación con el objetivo militar, quien se encontraba en otro lugar y fue capturado horas después.
“Los uniformados habrían actuado de manera desproporcionada y contraria a los protocolos establecidos, al no adoptar medidas para identificarse plenamente ni garantizar que los campesinos entendieran y atendieran la orden de detenerse”, agregó.
En ese sentido, un fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos acusó a los procesados por el delito de homicidio en persona protegida.

