Apolo, a sus 14 años, conocerá el amor, la paz y la tranquilidad. Este burro ha tenido una vida dura en la población de Orika, sector de Isla Grande, en las Islas del Rosario, donde fue sometido a maltratos y abusos.
Según moradores de la zona, Apolo vivía en condición de calle, comiendo lo que la suerte, el suelo o cualquier ciudadano de bien podía suministrarle. También informaron que jóvenes de especial atención lo amarraban a árboles y usaban para jugar tiro al blanco con diferentes elementos que, obviamente le dejaban heridas que nunca le ayudaban a sanar. Lea: Sochy desapareció en La Campiña y su familia la busca desesperadamente
Pero este infierno terminó para aquel gris y noble animal, gracias a residentes que se cansaron de la situación y la denunciaron ante las autoridades encargadas. Es así como la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria -Umata- y la Armada Nacional llegaron hasta el sitio donde estaba y lo rescataron.
La reacción fue inmediata y Apolo se encuentra hoy en la Plaza de Todos, en Cartagena, recibiendo atención veterinaria, cuidados en todos los aspectos y, sobre todo, mucho amor. El animal tiene obesidad y tiene lesiones en todas partes de su cuerpo, sobre todo en una de sus patas, entre otras cuestiones de salud que ya están tratando especialistas.
El director de la Umata, Adolfo Pérez, señaló a medios de la ciudad que “este caso nos duele profundamente. Ningún animal debe ser sometido a maltrato o violencia. Desde la Umata seguiremos actuando de manera inmediata ante cualquier denuncia y trabajaremos para garantizar que Apolo tenga una segunda oportunidad de vida, en un entorno digno y lleno de cuidado”.
¿Qué consecuencias legales hay en Colombia contra maltratadores de animales?
En Colombia, el maltrato animal es considerado un delito y no solo una falta administrativa. Las consecuencias legales se han endurecido significativamente con la reciente entrada en vigencia de la Ley 2455 de 2025 (conocida como Ley Ángel), que actualiza y fortalece las sanciones establecidas previamente por la Ley 1774 de 2016.
La gravedad de la pena depende del daño causado al animal: Por causar la muerte: Las penas de prisión oscilan entre 32 y 56 meses para quienes causen la muerte de animales domésticos, silvestres o exóticos.
Por lesiones graves o maltrato: Bajo la normativa general, se imponen penas de 12 a 36 meses de cárcel. Agravantes: Las penas pueden aumentar si el acto se comete con sevicia, en vía pública, en presencia de menores de edad o por parte de un servidor público.
