Un anhelo que durante años vivió en silencio finalmente se hizo realidad en el municipio de Magangué, donde Enrique Isaías Vergara Becerra, un joven de 21 años con síndrome de Down, pudo experimentar lo que siempre imaginó: ser policía por un día.
Desde hace tiempo, Enrique soñaba con vestir el uniforme de la Policía Nacional de Colombia. No era una idea pasajera, sino un deseo profundo que reflejaba su admiración por quienes dedican su vida al servicio y la protección de la comunidad. Ese sueño fue conocido por el subintendente José Montes Vanegas, quien decidió convertirlo en realidad.
La oportunidad llegó en el marco de una jornada de inclusión y acercamiento comunitario liderada por el grupo de Laboratorio de Paz en el departamento de Bolívar. Ese día, Enrique no solo se puso el uniforme, sino que también participó activamente en distintas actividades junto a los uniformados. Lea: Identifican a víctimas del ataque a rodaje de “Sin senos sí hay paraíso”: 3 hombres murieron
Durante la jornada, recorrió las instalaciones policiales, conoció de cerca las funciones que desempeñan los agentes y compartió con ellos momentos que marcaron la experiencia. Cada paso que dio, cada saludo recibido y cada explicación formaron parte de una vivencia significativa que le permitió sentirse parte de la institución que tanto admira.

Para los miembros de la Policía, la actividad también representó una experiencia diferente. Más allá de sus labores habituales, se trató de un espacio para fortalecer la cercanía con la comunidad y promover valores como la empatía y la inclusión.
El subintendente Montes Vanegas destacó la importancia de cumplir este tipo de iniciativas, señalando que no solo se trató de hacer realidad un sueño, sino de generar un impacto positivo en la vida de Enrique. Por su parte, el coronel Diego Fernando Pinzón Poveda, comandante del Departamento de Policía Bolívar, resaltó que estas acciones reflejan el compromiso institucional con la construcción de una sociedad más incluyente.
Al finalizar la jornada, Enrique regresó a su rutina, pero con una experiencia que quedará en su memoria. Por un día, dejó de imaginar su sueño y lo convirtió en una vivencia real.

