Una nueva tragedia ocurrió en las minas del sur de Bolívar, esta vez en la mina La Puya del municipio de San Martín de Loba. La información que se conoce, gracias a portales de la zona, es que el minero César Enod Duque Mendoza, de 62 años, perdió la vida mientras lo rescataban.
Tal parece que el experimentado minero se encontraba dentro de un pozo o socavón cuando hubo una falla eléctrica que dejó a toda la zona sin luz. El apagón causó que se detuviera el sistema de ventilación y extracción por lo que el personal se vio obligado a salir inmediatamente. Lea: Hallaron a Shayra y Juan Sebastián, los 2 menores reportados como desaparecidos en Cartagena
César Enod, natural de Cisneros, Antioquia, y residente en el corregimiento de Chimí, se encontraba en una parte muy profundo y solicitó ayuda para salir, sobre todo, porque ya se estaba quedando sin oxígeno. De inmediato un personal comenzó a ayudarlo a ascender.

En medio del procedimiento de rescate, cuando era sacado con un sistema de molinete, la cuerda se partió a pocos metros de la superficie, provocando la caída de César al fondo del pozo. El impacto le ocasionó graves lesiones en la cabeza que le causaron la muerte de manera inmediata.
Los rescatistas, todos compañeros de él, entraron en pánico, no entendían lo que había pasado ya que aseguraron que sujetaron la cuerda y realizaron lo establecido para estos casos. El cuerpo sin vida fue extraído del pozo y en estos momentos las autoridades se encuentran investigando qué pasó en realidad.
Minas en el sur de Bolívar, otra bomba de tiempo y dolor
La minería en el sur de Bolívar, especialmente en zonas como la Serranía de San Lucas, conlleva riesgos significativos que afectan tanto al medio ambiente como a la seguridad y salud de las comunidades locales.
La falta de tecnificación en los socavones irregulares provoca frecuentes atrapamientos de mineros a profundidades de entre 60 y 180 metros. La exposición al mercurio ya muestra efectos neurológicos en la población local. Además, el trabajo en minas genera enfermedades profesionales por ruido, vibraciones y exposición a gases de voladuras. Ya se evidencian daños neurológicos en habitantes de la zona debido a la ingesta de agua y alimentos (especialmente peces) contaminados con mercurio.