La violencia ligada a las estructuras criminales en el departamento del Atlántico sumó una nueva y trágica cifra en la tarde de este martes. Jorge Luis Rueda Lizcano, un comerciante de 37 años y natural de Barrancabermeja, fue asesinado a tiros en el barrio Juan XXIII del municipio de Malambo, en lo que las autoridades perfilan como un cruento ajuste de cuentas relacionado con el cobro de extorsiones por parte de bandas rivales.
Rueda Lizcano, quien era el propietario del establecimiento de razón social ‘Donde el Cacha’, se encontraba en la parte externa de su negocio cuando fue abordado por sujetos armados. Sin mediar palabra, los sicarios le propinaron tres impactos de bala que lo dejaron gravemente herido sobre el asfalto.
A pesar de que la comunidad reaccionó rápidamente y lo trasladó en una motocicleta hasta la Clínica Campbell de Malambo, los esfuerzos médicos fueron en vano y se confirmó su fallecimiento a los pocos minutos de su ingreso.
La peligrosa disputa entre ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’
Las primeras investigaciones adelantadas por las unidades de inteligencia apuntan a una hipótesis escalofriante: el comerciante habría quedado atrapado en medio de una guerra territorial entre dos de las organizaciones delictivas más peligrosas. Rueda Lizcano no solo administraba su negocio en Juan XXIII, sino que también era dueño de otra tienda en el barrio Los Cristales.

Según información recopilada por los investigadores, un sujeto conocido bajo el alias de ‘Andy’, presunto integrante de la banda ‘Los Costeños’, habría amenazado previamente al tendero. La exigencia era clara y radical: debía cerrar su negocio en Los Cristales debido a que supuestamente estaba realizando pagos extorsivos a ‘Los Pepes’, el grupo rival. Bajo esta línea de investigación, el homicidio habría sido una represalia directa de ‘Los Costeños’ contra la víctima por ceder a las presiones de la otra organización.
Este lamentable suceso no es un hecho aislado. En el corregimiento de Caracolí, también en jurisdicción de Malambo, se reportaron recientemente actos de intimidación donde hombres en motocicleta prendieron fuego a las fachadas de dos locales comerciales para presionar el pago de vacunas.
Hasta el momento, la Policía Metropolitana de Barranquilla no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre este crimen que mantiene en zozobra al gremio de comerciantes.
