Gabriel Alfredo Acosta Navas tenía 32 años, laboraba como SISO (seguridad industrial y salud ocupacional) en esta ciudad y era uno de los líderes de la barra “Los Kuervos” en Cartagena, seguidora del club barranquillero de fútbol Atlético Junior.
Al furibundo hincha, conocido popularmente como ‘Gabo’, lo asesinaron en la noche del pasado miércoles, 8 de abril, poco después de salir del estadio Jaime Morón, tras presenciar con sus amigos el partido entre Junior y Palmeiras, de Brasil, por la Copa Libertadores de América. Le puedo sugerir: Video: Gabriel Acosta, el hincha que mataron a cuchilladas luego del partido Junior-Palmeiras
El brutal crimen quedó grabado en videos que circularon rápidamente en las redes sociales y en impactantes imágenes se pudo ver muy bien cuando la víctima cayó en la parte externa de un conjunto residencial cerca del sector de Los Ejecutivos. Allí es apuñalado varias veces (al parecer recibió 12 cuchilladas) por dos sujetos y golpeado con una piedra por otro individuo que se sumó al despiadado ataque.

Gracias a esas grabaciones y a un análisis de más de 90 horas de videos por parte de los investigadores de la Policía Nacional y del CTI de la Fiscalía General de la Nación, el general Gelver Yecid Peña Araque, comandante Policía Metropolitana, confirmó este lunes, 27 de abril, que tiene identificado e individualizado a uno de los tres sujetos que presuntamente participó en el brutal crimen de Gabriel Acosta.
El general aseguró que un juez con funciones de Control de Garantías ordenó la captura de este individuo cartagenero, de 24 años e identificado como Jafre José Hernández Julio, y es por eso que es buscado no sólo en Cartagena y en el resto del país, sino en el extranjero. Por este hombre, precisó el Comandante de la Policía Metropolitana, hay una recompensa de hasta $20 millones de pesos a quien informe de su paradero.
El general Gelver Peña confirmó que este sujeto, que es buscado en toda en Colombia y fuera del país, pertenece a una barra del Real Cartagena “y es la persona que hemos identificado e individualizado, y por quien un juez de la República ya emitió la orden de captura para que comparezca en este proceso”.
El crimen de Gabriel Acosta sucedió exactamente a las 11 de la noche de ese miércoles. Rápidamente una patrulla de vigilancia se apersonó de la situación y trasladó agonizando a Acosta Navas a la sala de urgencias del Hospital Universitario del Caribe, en donde lamentablemente falleció a eso de las 2 de la madrugada del jueves 9 de abril.
Ese asesinato se sumó a otros graves disturbios que hubo en otros sectores de la ciudad, principalmente en los alrededores del Jaime Morón y que, según testigos, habrían sido protagonizados por hinchas del Junior de Barranquilla y del Real Cartagena. Todos esos desmanes, riñas y agresiones quedaron grabados en videos que fueron publicados en las redes sociales.
Así era Gabriel Acosta, el hincha del Junior asesinado en Cartagena
En diálogo con EL UNIVERSAL, un hermano confirmó que Gabriel Acosta Navas y su familia son oriundos de Barranquilla, pero tienen más de 30 años viviendo en Cartagena
Rafael confirmó que su hermano residía con su compañera y su mamá en el barrio San José de Los Campanos. Precisó que laboraba en el área de seguridad social y salud ocupación de una empresa en esta ciudad, y también aseguró que desde hace años era uno de los líderes de la barra conocida como “Los Kuervos”, seguida del Atlético Junior en Cartagena.
El familiar manifestó que lo único que sabe en torno a lo que sucedió con Gabriel Alfredo es que el hincha se fue a ver el juego entre Junior y Palmeiras con varios amigos. Indicó que previendo alguna represalia o ataque por parte de hinchas del Real Cartagena se puso un suéter negro, indicándole a sus familiares que dentro del estadio Jaime Morón se ponía la camiseta del Junior.
Tal parece, indican algunas informaciones, que a Gabriel Acosta Navas lo siguieron luego de asistir al encuentro futbolero. Al verlo bajar de un bus cerca de Los Ejecutivos, varios sujetos lo abordaron metros más adelante y lo acuchillaron sin piedad ante la mirada de muchos motociclistas que pasaban por el lugar.
