Un muerto y dos heridos dejaron dos ataques a bala que ocurrieron en la noche de este miércoles, 3 de junio, en los barrios Amberes y La Campiña. La Policía Nacional confirmó ambos casos e indicó que una de las víctimas tenía anotaciones judiciales.
El atentado en Amberes se convirtió en el primer homicidio en este sexto mes del año, luego de un mes de mayo que dejó en Cartagena 25 homicidios, 14 de esos casos bajo la modalidad de sicariato.
El más reciente de los ataques que hubo en la noche de este miércoles ocurrió en el cuarto callejón del barrio Amberes. Allí, a las 10:30 de la noche, sicarios en moto asesinaron al joven Ángel Gabriel Roa Castro, de 23 años de edad, natural de Cartagena y de ocupación oficios varios.
Las versiones preliminares indican que la víctima se desplazaba a pie por el citado sector cuando lo abordaron los dos pistoleros y uno de ellos, el parrillero, le disparó a quemarropa y sin mediar palabras.
Roa Castro, según las versiones oficiales, recibió varios impactos de bala en la cabeza y el pecho. Lo trasladaron aún con vida a un centro asistencial cercano, pero los esfuerzos resultaron en vano. Los médicos reportaron que falleció poco después que lo ingresaran.
“Testigos del sector manifestaron que dos sujetos en una motocicleta se le acercaron al occiso, el parrillero desenfunda un arma de fuego y le dispara en varias ocasiones. Fue trasladado a centro asistencial, donde fallece. Realizaron la inspección técnica a cadáver funcionarios de la Seccional de Investigación Criminal”, señala un reporte de la Metropolitana de Cartagena.
La Policía también confirmó en su informe oficial que a Ángel Gabriel Roa Castro le figuraban una orden judicial en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) de la Fiscalía General de la Nación por el delito de hurto, en el año 2023. Según la institución, “se dedicaba al hurto a mano armada”.

Una hora antes del asesinato en Amberes hubo otro caso de sicariato en el barrio que dejó a dos jóvenes heridos, uno de ellos de gravedad. Las primeras versiones suministradas por testigos señalan que uno de los lesionados se encontraba en una calle del sector cuando de repente fue sorprendido por varios sujetos que llegaron hasta donde estaba él y al ubicarlo abrieron fuego en contra de su integridad. Tal parece que en medio del ataque otro joven recibió uno de los proyectiles.
Tras consumar el atentado, los agresores emprendieron la huida, dejando a las víctimas tendidas sobre un andén mientras esperaban la llegada de asistencia médica.
El estruendo de las detonaciones generó momentos de angustia entre los residentes de la zona, quienes salieron de sus viviendas para conocer lo ocurrido y auxiliar al lesionado. La escena causó preocupación entre los habitantes del sector, donde el hecho alteró la calma de la noche.
La Policía Metropolitana aún no se ha pronunciado de manera oficial sobre este hecho de sangre, ni se han conocido las identidades de las víctimas ni los posibles móviles del atentado a bala.

