Con el propósito de garantizar que la jornada transcurra en completa tranquilidad, la Policía Nacional dispuso un amplio dispositivo de seguridad conformado por más de 1.500 uniformados que estarán desplegados antes, durante y después de la final del fútbol colombiano entre Atlético Nacional y Junior de Barranquilla, programada para la tarde este domingo 8 de junio, en Medellín.
Aunque el encuentro deportivo se disputará fuera del departamento, las autoridades prevén una importante concentración de aficionados en distintos municipios de Bolívar, donde cientos de personas acostumbran a reunirse en establecimientos comerciales, parques, estaderos y otros espacios públicos para seguir este tipo de compromisos que despiertan gran expectativa entre los hinchas.
Por esta razón, los uniformados desarrollarán labores de vigilancia, prevención y control en zonas de alta afluencia de público con el fin de evitar riñas, lesiones personales, alteraciones a la convivencia y cualquier situación asociada a la intolerancia que pueda registrarse antes, durante o después del partido.
La institución señaló que el despliegue operativo busca que los aficionados disfruten del espectáculo deportivo en un ambiente seguro y de respeto, promoviendo el diálogo y la tolerancia entre quienes apoyan a equipos diferentes.

El comandante del Departamento de Policía Bolívar, coronel Diego Fernando Pinzón Poveda, hizo un llamado a la ciudadanía para vivir la fiesta del fútbol de manera responsable y evitar comportamientos que puedan desencadenar hechos de violencia.
“El fútbol debe unir a las familias y a las comunidades. Invitamos a todos los aficionados a celebrar con respeto, tolerancia y autocontrol. Ganar o perder hace parte del deporte; la vida, la convivencia y el respeto por los demás están por encima de cualquier resultado. Queremos que esta sea una fiesta deportiva en la que el único protagonista sea el fútbol”, manifestó el oficial.
Asimismo, la Policía recordó la importancia de consumir bebidas alcohólicas de manera responsable y de mantener una actitud respetuosa frente a quienes apoyan a otro equipo, reiterando que las diferencias deportivas no deben convertirse en motivo de confrontaciones.
Las autoridades esperan que la jornada transcurra sin contratiempos y que la pasión por el fútbol sea vivida en paz en todo el departamento. El objetivo, señalaron, es que al finalizar los 90 minutos el gran vencedor sea la convivencia ciudadana.
