Las autoridades propinaron un nuevo golpe al narcotráfico en zona rural de Pelaya, Cesar, al interceptar un cargamento de 300 kilogramos de clorhidrato de cocaína. Durante el operativo también fue capturado en flagrancia un hombre que, al parecer, transportaba el estupefaciente.
El procedimiento fue realizado por uniformados de la Dirección de Antinarcóticos, en coordinación con la Estación de Policía de Pelaya, en desarrollo de la estrategia Esmeralda Plus. En medio de la diligencia también fue incautado un motocarro que, presuntamente, era utilizado para movilizar la droga.

La información entregada por la Policía Nacional a través de su cuenta oficial en X, “el cargamento, procedente de la subregión del Catatumbo, tenía como destino el municipio de Uribia (La Guajira), desde donde sería transportado en lanchas tipo Go-fast hacia Centroamérica y posteriormente a Estados Unidos”.
La institución agregó que “con este contundente resultado se afectan las rentas criminales del ELN en aproximadamente 1.520 millones de pesos, se evita la comercialización de 885.000 dosis y se asesta un nuevo golpe a las estructuras dedicadas al tráfico de estupefacientes”.
El capturado fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación para responder por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, mientras avanzan las investigaciones para establecer si tendría vínculos con la estructura criminal que, según las autoridades, estaría detrás del envío del cargamento.
El cargamento de cocaína quedó en poder de las autoridades tras el operativo
La Armada de Colombia propinó un nuevo golpe al narcotráfico tras interceptar una lancha rápida tipo “Go Fast” en aguas del Caribe colombiano, en la que cinco hombres, todos oriundos de San Andrés, transportaban un cargamento de3.121 kilogramos de clorhidrato de cocaínacon destino a Centroamérica.
La operación se inició luego de que un Avión de Patrullaje Marítimo detectara la embarcación navegando con rumbo norte. De inmediato, una Unidad de Reacción Rápida de Guardacostas fue enviada al lugar y, pese a las difíciles condiciones meteomarinas, logró interceptar la lancha a unas 100 millas náuticas de Cartagena, lo que serían 160 kilometros aproximadamente.

