Sucesos

Wilmar murió de un impacto en la cabeza: estaba con un amigo en su casa, en La Candelaria

Esto es lo que se sabe del hecho que está siendo investigado por las autoridades pertinentes.

Wilmar murió de un impacto en la cabeza: estaba con un amigo en su casa, en La Candelaria

Barrio La Candelaria de Cartagena. Procedimiento judicial. //El Universal, cortesía.

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Bajo investigación se encuentra, en estos momentos, la muerte de un hombre identificado como Wilmar Arias Cerro, de 51 años, en el barrio La Candelaria de Cartagena de Indias.

Sus restos fueron llevados a Medicina Legal, hace pocas horas, para que los forenses realicen los exámenes pertinentes y se confirme la causa de la muerte y cómo ocurrieron los hechos.

Instituto de Medicina Legal, ubicado en el barrio Zaragocilla de Cartagena. //Foto El Universal.
Instituto de Medicina Legal, ubicado en el barrio Zaragocilla de Cartagena. //Foto El Universal.

Este medio conoció que Wilmar se encontraba en su vivienda, junto con un amigo o conocido, y que en medio de hechos que están siendo investigados, recibió un balazo en la cabeza.

Al parecer, manipulaban un arma de fuego y se accionó por accidente. De inmediato lo trasladaron a un centro médico, donde intentaron salvarle la vida, pero no fue posible. Lea: Ataque de ira terminó en tragedia en Olaya Herrera: Medzareth tenía 21 años

EL UNIVERSAL estuvo en Medicina Legal, en busca de los parientes de la víctima, para conocer su opinión o versión de los hechos, pero no fue posible hallarlos. La Policía Metropolitana también fue consultada y confirmó el fallecimiento por “una manipulación inadecuada de un arma de fuego”.

Evite manipular armas de fuego si no tiene conocimientos en ese tema

Imagen de referencia de arma de fuego. // Foto: Depositphotos
Imagen de referencia de arma de fuego. // Foto: Depositphotos

Manipular un arma de fuego sin el entrenamiento adecuado representa uno de los mayores riesgos para la vida propia y la de los demás. La falta de conocimientos técnicos y de seguridad anula cualquier capacidad de control, transformando el objeto en un peligro impredecible.

Una persona sin experiencia tiende a colocar el dedo sobre el disparador de manera instintiva al sostener el arma. Cualquier sobresalto, tropiezo o movimiento brusco puede provocar un disparo involuntario. No saber cómo funciona el seguro, cómo se alimenta la recámara o cómo se descarga el arma genera situaciones críticas donde se cree que el arma está segura cuando en realidad sigue lista para disparar.

Sin conocimiento de balística elemental, se ignoran las superficies peligrosas. Disparar contra materiales duros (piedra, concreto o agua) hace que el proyectil rebote en direcciones impredecibles, impactando a personas lejanas.

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