“La Gobernación de Santander ofrece una recompensa de hasta $50 millones por información que permita capturar a los responsables del ataque contra el dragoneante del Inpec Efraín Quesada. Lamentamos profundamente su fallecimiento y expresamos solidaridad con su familia y el Inpec. Reafirmamos nuestro compromiso de fortalecer la seguridad y apoyar las investigaciones hasta esclarecer este hecho”.
Ese ha sido el anunció de la Gobernación de Santander tras el asesinato del inspector del Inpec, Efraín Quesada Urrego, de 54 años, quien fue atacado a bala cuando se movilizaba en motocicleta hacia la Cárcel de Palogordo, en el municipio de Girón, en la mañana del pasado jueves, 6 de agosto. Tras un Consejo Extraordinario de Seguridad realizado en Girón, las autoridades acordaron blindar el Centro Penitenciario de Palogordo y fortalecer las capacidades de protección para sus funcionarios.
El anuncio de la millonaria recompensa fue realizado por el secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández Durán, quien aseguró que todas las capacidades de las autoridades fueron activadas para esclarecer el homicidio. “Desde la Gobernación de Santander lamentamos que estos hechos de violencia enluten a las familias santandereanas, enluten al Inpec y enluten a todos los santandereanos. Se trata de un vil asesinato de un servidor público que se dirigía a su recinto de trabajo, donde en ese atentado le quitan la vida”, señaló el funcionario. Le puedo sugerir: Efraín Quesada, el inspector del Inpec que sicarios mataron cuando iba al trabajo
Mientras las autoridades intentan establecer quién ordenó y quién ejecutó el asesinato, una fuente cercana a la investigación entregó detalles sobre la forma en que habría ocurrido el atentado. Una de las principales hipótesis apunta a que una pareja que se movilizaba en una motocicleta habría seguido o interceptado a Quesada Urrego cuando se dirigía hacia el penal de Palogordo.

Según esta versión, el hombre habría conducido la motocicleta, mientras que la mujer que lo acompañaba sería quien accionó el arma de fuego. La presunta sicaria habría disparado entre tres y cuatro veces contra el funcionario, quien quedó gravemente herido sobre la vía. El ataque ocurrió hacia las 6:20 de la mañana, en el sector de la finca Los Naranjos, sobre una carretera destapada ubicada aproximadamente a 600 metros de la entrada principal de la cárcel de Palogordo.
Tras escuchar las detonaciones, compañeros del Inpec acudieron al lugar y auxiliaron al funcionario. Quesada Urrego fue trasladado de urgencia a la Clínica Foscal, pero, pese a los esfuerzos de los médicos, falleció debido a la gravedad de las heridas.
El asesinato de Quesada Urrego ocurrió en medio de un ambiente de preocupación dentro de la Cárcel de Palogordo por amenazas dirigidas contra funcionarios del establecimiento. Uno de los antecedentes que ahora revisan los investigadores ocurrió el pasado 10 de julio, cuando fue encontrada una granada de fragmentación y un panfleto amenazante a unos 50 metros del centro penitenciario. El mensaje estaba dirigido contra funcionarios del Inpec y exigía el traslado de varios integrantes de “Los Costeños” que permanecen privados de la libertad.

