Los familiares del militar Álvaro Rafael Martínez Álvarez, de 30 años y natural del municipio de Arjona, Bolívar, ya podrán dormir tranquilos. Ellos no lo hacían desde el pasado 5 de agosto cuando el Infante de Marina desaparición en la ciudad de Bogotá.
El arjonero, quien está prestando su servicio en el municipio de Bahía Solano, en el Chocó, salió de vacaciones el pasado 13 de julio y viajó a Bogotá, donde vive su pareja sentimental; sin embargo, siempre tuvo comunicación con sus familiares.
Contaron a este medio que “nosotros hablamos con él esos días, pero el pasado 5 de agosto nos llamaron sus superiores para preguntarnos por Álvaro porque este no había llegado a presentarse al Batallón. Desde entonces estábamos buscándolo”, señaló la allegada.
La pariente contó también que comenzaron a llamar a sus familiares en Bogotá, y nadie les dio razón del militar. A su vez, denunció el hecho ante las autoridades en Bogotá, Cartagena y la Armada Nacional que de inmediato comenzaron a buscarlo. Lea: “Por favor, revisen las cámaras”: Álvaro Lloreda, de 71 años, desapareció en Bocagrande
El operativo dio frutos porque Álvaro fue hallado, en las últimas horas, en un establecimiento de Bogotá y ya tuvo comunicación con sus familiares en Bolívar por medio de una videollamada. Se encuentra en buenas condiciones físicas y mentales, acompañado por allegados en la capital del país.
Álvaro Lloreda, de 71 años, y con discapacidad auditiva, está desaparecido en Cartagena
Álvaro Lloreda, de 71 años, y con una discapacidad auditiva (sordo-mudo), se encuentra desaparecido desde el pasado sábado 18 de julio, cuando salió del Hotel Dorado Plaza, en Bocagrande, donde trabaja como carpintero desde hace unos 20 años, y se dirigía a su casa en el barrio San Pedro Mártir.
Vestía el uniforme de trabajo: una camisa color azul turquí, un jean y botas negras. Al parecer, tenía una bolsa de plástico en sus manos, con unos elementos que usaba en su trabajo y un tapabocas puesto. El señor Álvaro no usa celular.
“Lo más doloroso de esta situación es que no nos sentimos escuchados por las autoridades. Los que llevan el caso es el personal de la Sijín de la Policía Nacional y nunca nos contestan las llamadas, nunca nos dan reporte de las investigaciones y mucho menos han revisado las cámaras de seguridad de la zona donde vieron por última vez a mi papá”, dijo el familiar del adulto mayor a EL UNIVERSAL.
Si usted sabe dónde está o lo ha visto, llame a la línea 122 del CTI de la Fiscalía.
