Las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación permitieron que un juez de conocimiento condenara a 17 años de prisión a Rocendo Gil Pinzón, hallado responsable del delito de acceso carnal o acto sexual abusivo con incapaz de resistir, cometido contra una menor de edad en el municipio de Tibaná, Boyacá.
De acuerdo con las evidencias recopiladas durante la investigación, los hechos ocurrieron a comienzos de 2024, cuando el ahora condenado habría agredido sexualmente en repetidas oportunidades a la menor, quien presenta una discapacidad cognitiva moderada.

Como consecuencia de las agresiones, la víctima quedó embarazada. Su estado de gestación fue conocido posteriormente por su madre, quien decidió acudir ante las autoridades y denunciar lo ocurrido ante la Fiscalía.
La víctima habría sido intimidada para guardar silencio
Durante el proceso judicial, el ente acusador logró establecer que Rocendo Gil Pinzón habría utilizado intimidaciones para someter a la menor y evitar que contara lo sucedido. Según la investigación, estas amenazas buscaban que la víctima accediera a las pretensiones del agresor y mantuviera en secreto los abusos.

Con base en el material probatorio presentado por la Fiscalía, el juez determinó la responsabilidad del procesado y le impuso una pena de 17 años de prisión.
Asimismo, el despacho judicial negó la suspensión condicional de la ejecución de la pena y descartó la posibilidad de sustituir la prisión en establecimiento carcelario por detención domiciliaria. Por esta razón, Gil Pinzón deberá cumplir la condena en un centro penitenciario.
La decisión corresponde a una sentencia de primera instancia. Contra ella proceden los recursos establecidos por la ley, por lo que el proceso aún puede ser objeto de revisión en las instancias correspondientes.

