“Estamos dando la cara porque sabemos que está ocurriendo una injusticia. Las autoridades, a veces, por mostrar resultados inmediatos, se equivocan, y eso está pasando aquí. Yeiser no es sicario y tenemos las pruebas para demostrarlo”.
Con indignación, preocupación, pero mucha valentía, los familiares de Yeiser David Vásquez Acevedo se acercaron a EL UNIVERSAL para defender la inocencia del hombre, de 28 años, señalado de participar en un intento de homicidio en el sector Casas Caídas del barrio San Francisco, el pasado 7 de agosto.

“Ese atentado ocurrió a las 4:20 de la tarde, más o menos, y a las 4:45 llegaron policías a nuestra casa, ubicada en el mismo barrio pero en el sector Adelina Covo (Wio), y sacaron con violencia a Yeiser para subirlo a una patrulla. Era de día, en la casa estábamos todos y somos testigos de que Yeiser estaba durmiendo, no había salido”, contó un familiar de Yeiser. Lea: Identifican a sicarios que balearon a peluquero en Cartagena: uno es un menor, de 15 años
Agregó que “los policías llegaron y golpearon a las mujeres que estaban ahí y lo protegían. Yeiser decía que él no era, que cómo se iba a esconder en el mismo barrio y en su propia casa, pero los policías no escucharon, solo lo montaron a la patrulla, lo llevaron al CAI de La Perimetral, luego a la Estación de Chambacú y ahora está en un calabozo de la Fiscalía”.
“Él no conducía la moto”: familiares de judicializado por tentativa de homicidio
El 18 de agosto la Fiscalía confirmó la judicialización de Yeiser y un menor, de 15 años, por tentativa de homicidio y porte ilegal de armas de fuego. El ente acusador señaló que llegaron en una moto y dispararon contra un hombre que ofrecía el servicio de peluquería en la terraza de su casa. Yeiser, según el ente, conducía la moto.
Los parientes del ahora investigado dicen que esa versión es falsa. “Defendemos a Yeiser y tenemos las pruebas de su inocencia. Buscamos un abogado para que nos defienda y un investigador para recopilar pruebas como el video de una cámara de seguridad del barrio donde se ve al menor, de 15 años, segundos después de cometer el atentado. El que va manejando la moto no es Yeiser”, dijeron los allegados.
Añadieron que “el menor le disparó al peluquero, quien se llama Wilintón, porque tuvieron un problema personal, es decir, no se trató de un sicariato sino de una riña. Investigando supimos que Wilintón cacheteó al menor y este le lanzó una amenaza que minutos después cumplió”.
¿Por qué señalan a Yeiser como el hombre que conduce la moto?
Los familiares afirman que a Yeiser Vásquez Acevedo lo señalaron porque “la esposa del peluquero Wilintón le dijo a la Policía que era Yeiser, quizás porque el que conducía la moto se parecía a él físicamente o porque en el pasado Yeiser y su marido tuvieron problemas, pero con el video ella verá que se equivocó al lanzar ese señalamiento tan rápido”.
Cuentan que Yeiser, años atrás, participó en peleas de pandillas en el barrio. “Nosotros reconocemos que él peleaba a piedras con otros sectores, entre esos el de Casas Caídas, es más, él no va por allá porque le da miedo, pero ya dejó esas acciones. También fue capturado por otro hecho violento, tiempo atrás, pero quedó libre al comprobarle su inocencia. Esta vez no podemos aceptar que lo envíen a la cárcel, porque es inocente y nuestro abogado, en la próxima audiencia, en septiembre, va a mostrar las pruebas a favor”, dijeron.

Los familiares relataron que la otra prueba que tienen es el testimonio de la mamá del menor capturado. “Ese muchachito, apodado como ‘el Chigüiro’, está en Asomenores de Turbaco porque su misma madre lo entregó a la Policía al enterarse del atentado que cometió. Esa señora dijo que iba a hablar a favor de Yeiser porque sabía que él no manejó la moto sino otro tipo y ya lo tenemos identificado y también denunciaremos eso”, anotaron. El próximo 9 de septiembre será la audiencia donde esperan que acabe lo que para ellos es una injusticia.
Los parientes contaron que Yeiser tiene tres hijos y que estaba viviendo en el barrio Los Alpes con su mamá; sin embargo, hace unas semanas se fue a vivir donde su abuela, en San Francisco, y fue cuando ocurrió el atentado por el que lo señalan.
Añadieron que se gana la vida como rapero callejero en el Centro Histórico y también vende artesanías. Afirman que, pese a que tuvo un pasado problemático, decidió cambiar de acciones por el bien de sus hijos; sin embargo, ha tenido dificultades para conseguir un trabajo estable.
