Los homicidios muestran, según expertos, diferentes niveles de odio a las víctimas: hay algunos que el odio es nulo y solo se trata de quitar una vida, como ocurren en sicariatos; otros muestran cierto nivel de ira o rabia hacia el objetivo como ocurre en los pasionales, pero hay unos homicidios que superan esas emociones y se convierte en un acto que habla más de lo que lleva por dentro el asesino que lo este pudo sentir por su víctima.
Ese nivel de maldad solo se ve en actos llevados por la obsesión, el desequilibrio mental y rituales satánicos o a fuerzas oscuras, tal como se observa en un reciente crimen ocurrido en la vereda La Francesa, zona rural de Angostura, en Antioquia.

Lo que ha informado Q’hubo Medellín es que el cuerpo sin vida fue encontrado en una vivienda de la mencionada vereda. Sus vecinos lo hallaron y llamaron de inmediato a las autoridades.
Más detalles de la investigación del macabro crimen de Juan Carlos
Tras la inspección del cadáver los uniformados confirmaron que la víctima era Juan Carlos Taborda Suárez, de 30 años. Añadió que en la casa habían frases escritas con sangre, además, que la víctima había sido torturada y cortada por varias partes de su cuerpo con un hacha. Añadió que le fueron cercenadas las orejas. Lea: De ‘Ángel’ solo tenía el nombre: terminó capturado tras una alerta en Turbaco
Entre las frases que se encontraban en las paredes estaba “por contrabandista”, lo que deja ver una posible retaliación o ajuste de cuentas como causa; sin embargo, para algunos solo es una forma de cambiar la dirección de la investigación y creen que hay algo oculto en el caso. Las autoridades consideran posible que sea un macabro mensaje de grupos criminales del Norte de Antioquia, dedicados al tráfico de drogas.
Al parecer, a Juan Carlos lo sometieron a varios tipos de torturas, se desconoce por cuantas horas y días. Medicina Legal se encargará de establecer qué pasó.

