Los pasajeros que utilizan a diario el transporte público en Cartagena están encontrando una presencia distinta durante sus recorridos. Uniformados de la Policía se están subiendo a los buses interbarriales para realizar registros preventivos, verificar antecedentes y mantener controles de seguridad.
La estrategia hace parte del Plan Avispa, que amplió su despliegue a diferentes rutas y corredores de la ciudad en momentos en que aumenta el movimiento de personas por la semana de receso escolar y la llegada de visitantes. Le puede interesar: Sandra Liliana Rodríguez toma las riendas de la Policía Mebar: es la primera mujer al mando
La Policía explicó que estos procedimientos buscan anticiparse a posibles hechos delictivos y fortalecer el contacto con los usuarios del transporte. Según la institución, los uniformados realizan “registros sorpresa y el saludo cercano de los uniformados”, como parte de las acciones que se vienen desarrollando a bordo de los buses.
Más allá de las requisas, la apuesta de las autoridades es mantener presencia en lugares donde diariamente se concentra un importante número de ciudadanos. En ese sentido, los grupos de reacción están siendo distribuidos en diferentes rutas para acompañar los desplazamientos y responder ante cualquier situación que pueda alterar la seguridad.

La medida también está relacionada con el aumento de la población flotante durante estos días. La Policía señaló que, ante la llegada de visitantes a Cartagena por el receso escolar, “se han fortalecido los controles en las principales vías y sectores estratégicos de la ciudad”.
El despliegue, sin embargo, no se limita al transporte público. De acuerdo con la institución, también se han intensificado las acciones investigativas y operativas, entre ellas diligencias de registro y allanamiento, dirigidas a afectar a estructuras y actores delincuenciales.
La Policía indicó que el propósito es “anticiparse al delito, fortalecer la seguridad y generar un mayor acercamiento con la comunidad”, por lo que los controles continuarán en distintos puntos de Cartagena.
Mientras los buses avanzan por los barrios, los uniformados permanecerán atentos a los pasajeros y a cualquier situación que pueda representar un riesgo. La intención, según la institución, es que la presencia policial no se quede únicamente en las calles, sino que también acompañe a los ciudadanos durante sus trayectos.

