Dos hombres en motocicleta, una llamada telefónica y un encuentro que nunca llegó a concretarse forman parte de las pistas que ahora intentan descifrar los investigadores tras el asesinato de Daniel Santiago Chanagá Quiñónez, baleado en la noche del miércoles 7 de octubre en el norte de Bucaramanga, Santander. Le puede interesar: Adolfo Bernal, el hincha de Junior asesinado a balazos mientras cuidaba carros
El homicidio ocurrió hacia las 7:00 p. m. en la vía nacional que comunica al barrio Kennedy con el sector de Los Colorados, a la altura del motel Egipcio. La víctima recibió un disparo en la cabeza, en un ataque del que las autoridades buscan establecer tanto los responsables como las razones que lo desencadenaron.
La secuencia conocida hasta ahora apunta a un posible encuentro. Según la información preliminar y el relato de un testigo, Daniel Santiago recibió una llamada mientras se desplazaba en una motocicleta de transporte informal. Al parecer, durante esa comunicación le indicaron que se dirigiera hacia el motel, donde presuntamente debía encontrarse con alguien.
Pero en el lugar no lo esperaba una entrega comercial. Dos hombres que iban en una moto negra se acercaron al vehículo en el que viajaba. El parrillero sacó un arma y le disparó en el lado izquierdo de la cabeza. Después, ambos escaparon.
Personas que se encontraban cerca intentaron auxiliar al joven, quien fue trasladado al Hospital Local del Norte. Sin embargo, la lesión resultó mortal y falleció pese a la atención médica recibida.

Antes del ataque, Daniel Santiago había emprendido un recorrido que, según el testimonio conocido por las autoridades, comenzó en Cabecera. Allí lo recogió el mototaxista que después lo llevaría hasta el punto donde ocurrió el crimen.
En el barrio Villa Mercedes, el pasajero le pidió continuar hacia Los Colorados. Durante el trayecto le comentó que vendía oro laminado y gorras y que se dirigía a entregar un pedido. Fue entonces cuando recibió la llamada que habría modificado el destino inmediato del viaje.
Ese detalle se convirtió en uno de los puntos de interés para los investigadores: establecer quién lo contactó, qué le dijo y por qué el encuentro debía realizarse frente al motel Egipcio.
La forma en que ocurrió el homicidio y la comunicación previa hacen parte de los elementos que deberán analizar las autoridades para reconstruir lo sucedido. Por ahora, una de las hipótesis que se contempla es la de un posible ajuste de cuentas, pero no existe una conclusión definitiva sobre el móvil.

