La violencia contra la Fuerza Pública volvió a cobrar la vida de un uniformado en Colombia. En la madrugada de este domingo, 11 de octubre, dos policías que cumplían labores de servicio fueron atacados a tiros por presuntos integrantes de una estructura criminal en el corregimiento de La Marina, zona rural de Tuluá, Valle del Cauca. El hecho dejó un patrullero muerto.
La víctima mortal fue identificada como Diego Andrés Sanabria Romero, quien perdió la vida mientras cumplía con sus funciones en la subestación de Policía La Marina. Su compañero resultó lesionado y recibe atención médica, según informó la Policía Nacional. Le puede interesar: General Rodríguez y coronel Berrío reciben el mando: la misión de enfrentar el crimen y seguridad
De acuerdo con la información preliminar entregada por las autoridades, detrás del ataque estarían integrantes del Grupo Armado Organizado Residual (GAO-r), frente 57 de las disidencias. El hecho también dejó a un presunto disidente abatido.
“La vida de un policía no puede ser arrebatada por la violencia”
A través de un pronunciamiento oficial en la red social X(antes Twitter), la institución lamentó lo ocurrido y destacó la reacción de los uniformados durante el ataque. De acuerdo con dado a conocer, ambos policías enfrentaron la agresión y lograron reducir a uno de los presuntos responsables.
“Este hecho nos duele profundamente: el patrullero Diego Andrés Sanabria Romero fue asesinado y su compañero resultó herido y recibe atención médica”, expresó la Policía Nacional.
La institución también envió un mensaje de solidaridad a los familiares y seres queridos del uniformado fallecido, al tiempo que resaltó su compromiso con la labor de proteger a los ciudadanos.
“Honramos la memoria de nuestro patrullero, cuya vida fue arrebatada mientras cumplía con el compromiso de proteger a los colombianos. A su familia y seres queridos, les expresamos nuestra solidaridad y les acompañamos en este dolor irreparable. Su memoria permanecerá viva en la Policía Nacional y en el corazón de quienes compartieron con él la vocación de servir al país”, manifestó.

Tras el ataque, la Policía Nacional anunció que dispuso sus capacidades institucionales para localizar y capturar a los demás involucrados en el crimen, con el propósito de que respondan ante la justicia.
“Se han dispuesto todas las capacidades institucionales para ubicar y capturar a los demás responsables de este crimen y llevarlos ante la justicia. Porque detrás de cada uniforme hay una vida, una familia y un colombiano que eligió servir y proteger a los demás.

