La violencia contra los funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) vuelve a encender las alarmas y a enlutar a la institución. Esta vez, la víctima fue Diego Acevedo Garzón, quien murió en un ataque a tiros la noche de este miércoles,14 de octubre, en Girón, Santander, convirtiéndose en el segundo trabajador penitenciario afectado por esta reciente cadena de hechos violentos.
Tal atentado criminal ocurrió hacia las 8:00 de la noche, cuando Acevedo se encontraba dentro de ‘Sabor Argentino’, el establecimiento comercial del que era propietario, en el barrio Santa Cruz, cerca del sector del Gallineral. Hasta allí llegaron hombres que se movilizaban en motocicleta y, sin darle oportunidad de defenderse, le dispararon en repetidas ocasiones. Le puede interesar: Por este delito imputaron a alias ‘Lucía’, señalada de ataque a 2 funcionarios del Inpec
Los tiros desataron la emergencia y, tras conocerse lo sucedido, varias patrullas de la Policía se desplazaron hasta el lugar. Los uniformados acordonaron el restaurante para asegurar la escena, mientras adelantaban las labores de inspección y recolección de evidencias que permitan establecer cómo actuaron los atacantes y por dónde escaparon.

Entre tanto, Acevedo fue trasladado a un centro asistencial, pero los esfuerzos por salvarle la vida no dieron resultado. El personal médico confirmó que llegó sin signos vitales; la información preliminar indica que recibió dos impactos de bala, uno de ellos en la cabeza.
Las amenazas que presuntamente venía recibiendo desde hacía dos meses se convirtieron ahora en uno de los puntos clave de la investigación. Según la información conocida, la Policía realizaba patrullajes frecuentes en el sector para reforzar la seguridad ante la situación que enfrentaba el funcionario.
El secretario de Seguridad de Girón indicó que las intimidaciones podrían tener relación con amenazas que, presuntamente, se habrían originado desde la cárcel de máxima seguridad de Palogordo, donde prestaba sus servicios. Las autoridades tendrán que verificar esa versión y determinar si existe un vínculo entre las advertencias y el ataque mortal.
El crimen se suma al ocurrido el lunes 12 de octubre en Cúcuta, donde el dragoneante Bryan Rangel Saavedra fue atacado por sicarios mientras tanqueaba su vehículo en una estación de servicio del sector Prados del Este, poco después de salir de su turno en la Cárcel Modelo, en Cúcuta. El funcionario murió en el lugar.
Dos días antes, la noche del sábado 10 de octubre, otros dos trabajadores del Inpec, Daniel Steven Tapiero Alférez y Shirly Dallana Acosta Marroquín, fueron interceptados por hombres armados cuando se movilizaban en motocicleta por el barrio San Martín de Barranquilla, después de salir de turno de la Penitenciaría El Bosque. Ambos resultaron heridos y fueron trasladados a un centro asistencial.
