La muerte de Sergio Isaac Barros Medina, el joven de 19 años asesinado cuando habría acudido a llevarle unos granizados a su expareja sentimental, continúa dejando interrogantes y dolor entre sus familiares. Diez días después de los hechos, su madre, Marenly Medina, rompió el silencio para exigir justicia y expresar el sufrimiento que enfrenta desde la pérdida de su hijo.
“Mi corazón y mi alma no tienen paz”, manifestó la mujer durante una entrevista con el medio Código Rojo, en la que habló sobre las circunstancias que rodearon el crimen ocurrido en el barrio de Los Girasoles, entre los límites de Barranquilla y Soledad, Atlántico.

Según el relato conocido, Sergio compartía unos granizados con varios amigos cuando recibió mensajes de texto de su expareja, identificada por su madre como Sarah. El joven se dirigió hasta la vivienda de su ex. Sin embargo, al llegar, habría sido atacado con un cuchillo en el cuello por la actual pareja sentimental de ella, una agresión que le causó la muerte.
La madre de la víctima aseguró que todavía no logra comprender lo sucedido, especialmente por la reacción que, según su versión, habría tenido la joven después del ataque.
La madre cuestiona lo ocurrido y pide que el crimen no quede impune
Marenly Medina recordó que mantenía una relación cercana con la expareja de su hijo, a quien consideraba como una hija y con quien, incluso, había cultivado una amistad. Por eso, dijo que le resulta difícil entender por qué la joven habría salido corriendo junto al presunto agresor mientras Sergio permanecía gravemente herido, sin que ella lo defendiera.
Durante la entrevista, la mujer insistió en que llegará hasta las últimas consecuencias para esclarecer la muerte del joven y conseguir que los responsables respondan ante la justicia. De igual forma, le pidió intervención en el caso al presidente Abelardo de la Espriella.
En medio de la conversación, también mostró la habitación de Sergio y algunos de los regalos que él le había entregado durante la última celebración del Día de la Madre, recuerdos que ahora adquieren un significado especial para su familia.
De acuerdo con la información conocida, el joven señalado de cometer el crimen ya fue identificado y se presentó ante la Fiscalía acompañado de su abogado. Además, habría cumplido 18 años apenas cuatro días antes de los hechos.
Barros Medina se desempeñaba como diseñador gráfico en la empresa familiar, dedicada a la elaboración y fabricación de pijamas personalizadas. Su muerte dejó un profundo vacío entre sus seres queridos, que ahora buscan respuestas sobre lo ocurrido.
La madre de Sergio aseguró que el señalado permanece en libertad, presuntamente en medio de versiones diferentes sobre lo ocurrido. Mientras avanzan las actuaciones correspondientes, la familia espera que las autoridades esclarezcan las circunstancias del homicidio y determinen las responsabilidades penales.

