Una investigación de la Fiscalía General de la Nación permitió identificar y capturar a tres hombres señalados de integrar un grupo delincuencial presuntamente responsable de múltiples ataques sexuales y robos en municipios de los departamentos de Magdalena y Bolívar.
Los capturados fueron identificados como Alfonso Rafael Acuña Ortiz, Andrés Antonio Acuña Ortiz y Eliecer David Visbal Acuña, quienes estarían relacionados con hechos delictivos registrados entre 2018 y 2026 en los municipios de Plato y Tenerife, Magdalena, y El Carmen de Bolívar, en Bolívar.
De acuerdo con los elementos materiales probatorios recopilados por los investigadores, el grupo habría afectado a 21 víctimas de violencia sexual y otras 15 de hurtos. Entre las personas sometidas a estos ataques se encuentran mujeres adultas, menores de edad y un hombre.

La modalidad que presuntamente utilizaban consistía en interceptar a parejas que transitaban por sectores oscuros, apartados y poco concurridos.
Para intimidarlas, los señalados portaban armas de fuego y prendas de apariencia militar, con las que simulaban pertenecer a organizaciones armadas.
Posteriormente, bajo amenazas, trasladaban a las víctimas hacia lugares cercanos, donde presuntamente cometían las agresiones sexuales y se apoderaban de sus pertenencias y las de sus acompañantes.
Así intimidaban a sus víctimas para cometer los ataques
La investigación permitió establecer varias coincidencias en la manera de actuar de los tres hombres. Además de utilizar pasamontañas, botas, prendas similares a uniformes de la fuerza pública y radios de comunicación, empleaban un lenguaje cifrado y simulaban recibir instrucciones de supuestos superiores para hacer creer que pertenecían a una estructura delincuencial con capacidad operativa.
Otra de las prácticas identificadas por las autoridades consistía en obligar a las víctimas a desbloquear sus teléfonos celulares. Una vez tenían acceso a los dispositivos, revisaban conversaciones, fotografías, contactos familiares y otros datos personales que, al parecer, utilizaban para incrementar las intimidaciones.

Según la Fiscalía, los tres señalados también tenían funciones distribuidas durante la ejecución de los asaltos. Uno de ellos sería el encargado de coordinar las acciones e impartir instrucciones; otro cumpliría labores de vigilancia, custodia y amedrentamiento, mientras que el tercero se ocuparía de manipular los teléfonos celulares y cometer los hurtos.
Las capturas fueron materializadas por servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), en coordinación con la Policía Nacional. Durante los procedimientos fueron incautadas armas de fuego, prendas de apariencia militar y radios de comunicación.
Finalmente, una fiscal de la Seccional Magdalena les imputó los delitos de concierto para delinquir, acceso carnal violento, hurto calificado y agravado, y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Sin embargo, los tres procesados no aceptaron los cargos formulados por la Fiscalía General de la Nación.
