“Que noticia tan triste, que feo es uno llegar a mirar su facebook y encontrar que un amigo de toda la vida le pase esto, que en paz descanses y que mi Dios te reciba con los brazos abiertos”, escribió una amiga del subintendente de la Policía Nacional, Ángel Arrieta Ruiz, en su perfil de Facebook. El uniformado, de 36 años, fue atacado a tiros al interior de una sede del Banco Agrario, en el municipio de El Difícil, Magdalena. El uniformado falleció debido a la gravedad de las heridas que sufrió durante el hecho.
Las imágenes, que ahora hacen parte del material de interés para la investigación, permitirían reconstruir cómo se produjo el ataque ocurrido cuando el policía se encontraba en la entidad bancaria realizando una diligencia.
De acuerdo con las primeras informaciones, Arrieta Ruíz estaba de vacaciones y vestía de civil al momento de los hechos. El subintendente se encontraba siendo atendido en una de las cajas cuando habría sido sorprendido por un hombre que presuntamente pretendía cometer un hurto.
Al percatarse de lo que estaba sucediendo, el uniformado habría intentado protegerse detrás de uno de los muros del establecimiento. Sin embargo, el atacante accionó su arma de fuego y lo impactó en el pecho. Todo sucedió a las 2:52 p.m. del martes, 3 de noviembre.
“De no creer, Ángel, una persona alegre con vocación de servir, siempre buena cara y la mejor actitud para todo, Dios consuele a toda tu familia”, escribió otra de sus amistades en sus redes sociales para despedirlo.

Las autoridades buscan esclarecer el ataque
El registro de las cámaras de vigilancia será una pieza clave para establecer la secuencia de lo ocurrido, determinar las circunstancias en las que se produjo el disparo y avanzar en la identificación del hombre que habría cometido el ataque.
Mientras que la comunidad lo despide con mucha indignación y dolor, las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer este homicidio y dar con el paradero del responsable, quien huyó después de dispararle al uniformado.
Sobre la víctima se conoció que era oriunda de El Difícil, cabecera municipal de Ariguaní, Magdalena, y tenía 36 años. Se encontraba adscrito a la Policía del departamento del Cesar y prestaba sus servicios en el municipio de Curumaní.

Durante su trayectoria en la institución también trabajó en Bosconia, donde compartió con otros integrantes de la Policía y tuvo contacto con la comunidad.
La muerte del subintendente ha generado pesar entre sus compañeros y personas que lo conocieron durante su servicio en diferentes municipios. Su asesinato, ocurrido mientras se encontraba de descanso y fuera de servicio, vuelve a poner la atención sobre las circunstancias de seguridad en las que se produjo el ataque dentro de la entidad bancaria.

