“Todavía respira, ayúdenlo por favor. Pobre muchacho, mira cómo lo destrozaron”. Eso era lo que repetía una mujer, en la noche de jueves, en la entrada al barrio Blas de Lezo, justo al lado de un reconocido sitio de salsa.
Esa mujer era una transeúnte que casualmente pasaba por el sitio, a eso de las 8 de la noche del jueves 15 de diciembre, y presenció un sicariato que la dejó en shock. En cámaras de aficionados se le ve llorando y gritando, como si fuera una familiar de la víctima, pero solo es una persona que lamenta la desgracia de un desconocido.
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La nueva víctima de los asesinos es un hombre de entre 20 y 30 años. El joven, que vestía suéter blanco y rojo, gorra rosada y bermuda de jean, fue baleado mientras caminaba por un andén. Según testigos, minutos antes se había bajado de una mototaxi.
También cuentan que el sicario bajó de una moto y caminó directo hacia la víctima para dispararle en tres ocasiones. Uno de los proyectiles se alojó en su cara y fue letal: murió en el lugar mientras los sicarios huían en la moto por la Transversal 54.
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¿Por qué lo mataron? ¿Tenía algún problema personal? ¿Se equivocaron? ¿Fue un intento de robo? La Policía se encargará de establecer los móviles. Por el momento no hay capturas y tampoco mayores detalles de lo ocurrido.
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Más sangre
Pero si en Cartagena llueven balas, en el municipio de Clemencia no escampa. Se supo que horas después de conocerse el crimen en Blas de Lezo, la comunidad del corregimiento Las Caras (Clemencia), reportó un homicidio.
La víctima es José Alonso De La Cruz, de 36 años. El hombre fue asesinado a bala por desconocidos que llegaron hasta una vivienda donde estaba y le dispararon sin contemplación alguna.
Los familiares de la víctima lo auxiliaron, pero nada se pudo hacer para salvarle la vida. Su cuerpo fue llevado a la sede de Medicina Legal, en el barrio Zaragocilla.
El crimen ocurrió en el marco de un evento cultural y de gestión social que se realizaba en la plaza pública del municipio y que le daba también la inauguración al alumbrado navideño de esa población.
Sobre José no hay mayores detalles, solo que hace parte de una numerosa y trabajadora familia del corregimiento. Era dedicado a sus seres queridos y, al parecer, no tenía problemas personales.